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El mcommerce parece que no acaba de despegar. Sí, sin duda cada año son más las ventas online que se producen a través de este dispositivo, pero su crecimiento no acaba de ser significativo ni se corresponde con el aumento del uso del smartphone para todas las otras cuestiones relacionadas con el shopping: de la investigación del producto al acceso a atención a clientes, de la comparación de precios a la lectura de reviews.

Pero un nuevo informe de Ovum y Criteo deja claro que la explosión del mcommerce, aunque de forma suave, ya se está produciendo, motivada por una mayor adopción de phablets y smartphones con pantallas más grandes, y una mejor adaptación móvil de las webs de los retailers. Pero además dan datos concretos: estiman que para 2020 el volumen de las ventas móviles sea ya de 2050 millones (en la actualidad ronda los 1630 millones).

Como explican en el informe: "Los consumidores están ya gravitando alrededor de smartphones y tabletas para el mcommerce, una tendencia que se acelerará a medida que la experiencia del usuario siga mejorando. Lo que es más, el número de transacciones vía móvil, y el valor de las mismas, está incrementándose muy rápido en los mercados más maduros".

Teniendo en cuenta que los dispositivos móviles son ya una plataforma clave para todos los contenidos digitales, y para la comunicación interpersonal, parece claro que poco a poco, eso se extenderá también al universo del comercio y el retail. La noción tradicional de un viaje de compra lineal que todos los consumidores siguen a pies juntillas empieza ya a desintegrarse, y para 2026 estará todalmente desactualizado.

Así, debido a la proliferación de canales y dispositivos, en el futuro el viaje del cliente será mucho más libre y personal, ya que todos los consumidores podrán elegir empezar y/o acabar su experiencia de compra tanto online, vía móvil, como en la propia tienda.

Además, durante los próximos 10 años la localización se convertirá en esencial para el mundo retail. A través de la tecnología móvil, los vendendores podrán segmentar a sus posibles clientes en función de la proximidad para ofrecer mensajes y ofertas contextuales y oportunos. Aunque muchas marcas ya están coqueteando con este tipo de iniciativas, será en los próximos años cuando se empiecen a hacer realmente populares, por ejemplo a través de beacons que ayuden a conectar tienda física y móvil.

El boom de los pagos a través del smartphone

Para Ovum, el móvil no solo se convertirá en el principal protagonista de las compras online, sino que también será la plataforma clave para los programas de fidelización en un futuro próximo, lo que, probablemente, tenga un efecto también sobre el volumen de ventas.

Pero además, los pagos móviles de proximidad, que incluyen pagos online en tienda, están empezando a despuntar, aunque lentamente debido al hecho de que los sistemas NFC -que según Ovum serán los predominantes en el futuro- no son aún universales ni aceptados en todos los puntos de venta. Además, la adopción es baja, ya que muchos consumidores ni siquiera conocen la existencia de estas tecnologías.

En todo caso, si en la actualidad hay en torno a 500 millones de usuarios globales empleando el pago móvil, se espera que en el 2019 la cifra ascienda hasta 2070 millones, casi cuatro veces más.