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El grueso de la generación Millennial, los que cumplieron la mayoría de edad con la llegada del nuevo milenio, nunca hace clic en las historias patrocinadas de Facebook y otros anuncios similares. Esta generación, académicamente muy bien preparada y que se crío bajo el paraguas de la prosperidad,  son una generación a la que le gusta tener el control total de la experiencia de compra y que se les dé libertad para probar.

Según datos de Shoutlet and Social Chorus, los Millennials son más propensos a buscar las opiniones de sus amigos o las reseñas y críticas de otros consumidores, que a hacer clic en historias patrocinadas y anuncios. Son una generación de jóvenes que ronda ahora la treintena, que se maneja con naturalidad en las nuevas tecnologías y que ha despertado ahora a la crudeza de la crisis desde la seguridad y el confort de los hogares en los que vivieron de niños. A la hora de comprar son clientes exigentes y quisquillosos.

¿Merece la pena entonces enfocar nuestros esfuerzos en este tipo de consumidores?

Según Aaron Everson, presidente de Shoutlet, sí. Son un segmento de público muy codiciado, sobre todo por su alto poder de compra, casi el doble del que tuvieron sus progenitores.  Sin embargo, las empresas y marcas deben entender a la perfección quiénes son realmente, cómo actúan, cómo se relacionan y cómo son sus ciclos de compra. 

Los Millennials son suficientemente adultos para tener sus propias opiniones y compartirlas, pero a la vez, son aún jóvenes para tener una capacidad de compra de alto valor, al menos, de momento. En la mayoría de casos, la influencia paternal en las compras es bastante significativa todavía. Las marcas inteligentes lo tendrán en cuenta, y procurarán ganarse también la confianza de los padres en su relación con la también llamada Generación Y.    

Hazcerles saber que son importantes e incentivar las relaciones

Las empresas deben procurar la manera de que su audiencia sepa que la información que comparten o las opiniones que ofrecen son tenidas en cuenta. Los jóvenes quieren saber que las marcas escuchan de verdad, que agradecen sus críticas y que actúan en consecuencia. Sabedores de que la relación cliente-empresa se ha equilibrado, no dudarán en cambiar de marca si se ven agraviados. 

Los Millenials son el tipo de cliente que está siempre a la caza de la mejor oferta. Así que recompensarles con promociones, concursos o acceso prioritario a determinados productos o servicios contribuirá a su lealtad y confianza en la marca.