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¿Pasa una semana sin que aparezca o se haga más visible una nueva tendencia dentro de lo que los influencers hacen para llamar la atención de las marcas? No, y en realidad casi se podría decir que de los influencers y de sus acciones para posicionarse de un modo llamativo para la industria cada día se saben nuevas cosas y cada día se aprende sobre su última y nueva moda.

Así, cada vez aparecen nuevos tipos de influencers lanzados a la conquista de los consumidores (los últimos, los cleanfluencers, influencers que se dedican a la limpieza en sus perfiles sociales y que con ello han logrado abrir el mercado a un terreno todavía por posicionarse, el de la industria de los productos de limpieza) pero también nuevas acciones y nuevas maneras de comunicar.

La última de estas está muy vinculada a las herramientas de streaming que ofrecen las redes sociales: ahora los influencers se llevan, en directo, a sus seguidores de compras. En realidad, la idea es similar a lo que ya se hace con los videojuegos. En Twitch, los usuarios pueden ver cómo juegan en directo aquellos jugadores a los que siguen.

La evolución, en consumo y en marketing con influencers, es el hacer que la experiencia de compra se vuelva social haciendo que se pueda retransmitir en directo. Es ir un paso más allá de los posts vinculados a compras y de los vídeos de unboxing, como recuerdan en Digiday, que ha analizado el fenómeno. "Mis fans pueden ahora darme consejos sobre qué comprar y ayudarme a escoger outfits para ciertos eventos", explica una influencer adolescente de moda de YouTube que ya usaba los vídeos en esa última red para compartir experiencias de compra.

Ahora, simplemente, serán más interactivas y más en tiempo real.

Lo que están lanzando las compañías

Por supuesto, detrás de este movimiento, hay muchas empresas que intentan hacer caja con ello. De entrada, los influencers ya han empezado a posicionar este tipo de contenido en formatos como las Stories de Instagram. En ellas piden opiniones a los seguidores y ofrecen contenidos "entre bambalinas". Pero, para continuar, lo que la industria está intentando crear ahora es mucho más sofisticado y, sobre todo, mucho más vinculado con el proceso de compra y la oferta disponible.

Es el "livestream shopping", el ir de compras en directo y en stream. Alibaba y Amazon tienen herramientas para ofrecer ya procesos de compra en tiempo real en streaming, Facebook está trabajando en un "shopping mode" e Instagram está intentando crear una solución de compras paralela a su IGTV, recuerdan en Digiday.

Algunas startups ya están trabajando directamente en este terreno. Dote, una app de ecommerce social, tiene una funcionalidad de compras en directo, llamada Shopping Party, que permite a los influencers crear eventos de 15 minutos con sus seguidores en los que compran en directo en la plataforma y pueden hablar (en directo también con ellos).

No es la única. BuyWith es otra de ellas y su objetivo no son exactamente los influencers, sino el ecommerce de forma mucho más ambiciosa. Quieren permitir que los usuarios de comercio electrónico puedan comprar juntos, compartiendo contenido y chats en tiempo real (yendo de compras así con amigos, pero sin salir de casa y sin dejar el ecommece).

Comprar online de forma social

Y, posiblemente, lo que BuyWith está lanzando y haciendo es lo que más invita a reflexionar sobre cómo esto puede cambiar las cosas.

El movimiento dentro de los influencers y su uso de estas herramientas abre muchas posibilidades en marketing con influencers y permite comprender cómo pueden ayudar a aumentar la visibilidad de la marca (además con potenciales respuestas en directo y vinculadas: los consumidores que compran en directo con ellos pueden también comprar los mismos productos), pero este podría no ser el cambio más revolucionario.

Al fin y al cabo, ahora mismo el ecommerce es una experiencia más bien solitaria, que podría cambiar por completo si se generan unas herramientas que integran a los compradores en un único espacio y en un único proceso de compra. El elemento social de quedar para ir de compras podía llegar así a las pantallas de sus dispositivos.