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Se lo piden a los influencers, pero también a las marcas y a sus productos
La ilusión del mundo real: del postureo a la era de la autenticidad entre usuarios y marcas

Quizás se quede en nada, quizás sea la próxima red social que obsesione a los marketeros y que protagonice todos esos artículos y análisis sobre cómo triunfar y cómo lograr el éxito. Ahora mismo es la gran obsesión de los inversores de capital riesgo. Poparazzi es una red social de fotografía, que ya se ha lanzado en EEUU para iOS (como suele suceder) y que es la estrella emergente de lo que interesa a la Generación Z (la que ha robado el espacio que los millennials ocupaban en el corazón de las marcas).

La app se presenta como un espacio en el que compartir fotos, pero fotos de los demás. No es para selfies sino para publicar fotos de tus amigos, con los que actúas como un "poparazzi". Las fotos que esperan que compartas, eso sí, deben ser fotos sin filtros y sin estar ultra cuidadas. No es para hacer 'sesioneo' y luego subirlo a Instagram. Solo es para compartir la realidad del día a día con tus amigos. Ni siquiera hay followers. Según Insider, los fondos de inversión están ya obsesionados con la app.

"La Generación Z está hambrienta de autenticidad y eso es lo que Poparazzi ofrece", explica uno de esos inversores al medio estadounidense. La app ni siquiera reconoce la cámara frontal del teléfono.

Y eso es, justamente, lo que hace que esta app se convierta, ahora mismo, en un ejemplo perfecto para comprender una tendencia al alza en el mercado. La autenticidad como palabra clave no es exactamente nueva. Los marketeros llevan escuchándola y usándola desde hace algún tiempo.

Los millennials ya querían "lo auténtico", que entonces era algo local, marcas comprometidas, comunidad y otras cuentas tendencias más. Ahora, la Generación Z está impulsando la autenticidad tomando todo eso y llevándolo un poco más allá. Lo que se busca es una ilusión del mundo real. Se quieren ver las cosas 'de verdad', sea lo que sea lo que eso quiere decir.

El contenido triunfador: lo real

Si los realities ya estaban muy presentes desde finales de los 90 en las pantallas porque eran más baratos que los contenidos con guión, ahora están viviendo un boom con un cierto giro. Las estrellas emergentes en contenidos en Hollywood, publica The Wall Street Journal, son los documentales y las "historias reales". Según cifras que recogen de Reelgood, solo en el primer trimestre de 2021 prácticamente se dobló las horas de realities que se pueden ver en las plataformas de streaming.

Y, sobre todo, se han ido cerrando acuerdo tras acuerdo con personajes de todo tipo, desde los Obama y el príncipe Harry, a áreas temáticas de lo más variadas, para producir contenidos para el VoD. Una de las plataformas recién llegadas al mercado estadounidense reconoció que esperan lanzar uno de estos programas como mínimo cada mes.

¿Por qué? Son baratos, por supuesto, pero son también las historias reales que el público quiere y lo que permite generar contenidos que funcionan para la Generación Z, que creció ya viendo realities. Pero, además, son esas historias reales que ahora están por todas partes.

La tendencia se puede ver incluso en cuáles son los influencers emergentes y el tipo de estrellas que ha asentado TikTok. Son personas normales haciendo cosas del montón y no tanto estrellas un tanto aspiracionales como ocurría en Instagram. Si triunfan es porque son algo con lo que quienes los ven se pueden identificar.

¿La muerte del producto aspiracional?

Esta búsqueda de lo auténtico, de lo cercano, no es algo que únicamente impacte en los contenidos o en las estrellas de las redes sociales. Es algo mucho más transversal y con mucho más peso para las empresas.

No hay más que pensar en cómo lo que puso de moda una de esas influencers de TikTok fue - y de forma absolutamente orgánica - su pedido de café favorito en la muy poco glamurosa cadena de cafeterías Dunkin. Los consumidores que están conectando con este boom de lo auténtico y de la vida real también premian a productos y marcas que entran en ese universo. ¿Supone esto la muerte del producto aspiracional?

La historia de la caída de Victoria's Secret es una de las historias más utilizadas para mostrar cómo han cambiado los tiempos en términos de feminismo, empoderamiento en el consumo y rechazo de los clichés. Quizás, también vale para ver cómo se ha posicionado el consumo de lo 'auténtico'.

La lencería de esta marca - y el modelo que representa (puntillas, incómodos sujetadores con aros, etc) está colapsando frente a un boom de marcas que venden directamente en internet y que venden lencería cómoda y sencilla. Básicamente, es un choque entre la ropa confortable y la que se vendía con un reclamo de cierta fantasía. Es el mundo real triunfando.