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La elección de unos determinados rasgos faciales influye en el atractivo del anuncio, y puede incrementar la intención de compra

Probablemente tengas la sensación de que en los anuncios de productos de cosmética siempre estás viendo el mismo primer plano de la misma chica: joven, rubia, ligeramente sonriente, guapa, y con la piel clara. No son imaginaciones tuyas: un nuevo estudio de Canva muestra las pruebas visuales de que todas las marcas apuestan por el mismo tipo de rostro.

Es evidente que los anuncios siempre están protagonizados por personas atractivas que puedan encarnar el ideal de belleza del momento, y mucho más en un sector como el de la cosmética y la belleza, que vende, precisamente, promesas de hermosura. Pero aún así sorprende descubrir el grado de similitud entre los rostros de las distintas campañas de las grandes marcas.

El estudio se realizó fusionando las caras de distintas campañas de belleza de una determinada marca para encontrar su "cara tipo". Después se colocaron, uno al lado de otra, las "caras tipo" de 10 grandes firmas, de L'Oreal a Maybelline. Basta ver la imagen para darse cuenta de que la mayoría de los rasgos físicos se repiten en todas las marcas.

Como explican desde Canva: "La estructura facial, la forma de labios y ojos, la curvatura y grosor de las cejas y el ancho de la nariz eran sorprendentemente similares. Los pómulos marcados y las mandíbulas pronunciadas también eran una elección muy popular en esta categoría en específico, y los labios rosas y carnosos otro rasgo de identidad de los anuncios de belleza".

Las modelos tendían además a ser muy jóvenes, con la piel perfecta y atractivas según los cánones del momento, algo que, en todo caso, sí era lo esperable.

Está claro que cuando todas las marcas apuestan por los mismos rasgos es porque funciona, por mucho que las críticas a la falta de diversidad en la publicidad se hayan hecho constantes. En este panorama, algunas firmas han hecho de la defensa de la diversidad su bandera, como puede ser el caso de Dove, quien consiguió muchísima repercusión escogiendo mujeres que no eran modelos para sus campañas. Pero más allá del indudable impacto positivo en su imagen de marca, son muchos los estudios que sostienen que el atractivo físico de los modelos influye positivamente en la percepción de los anuncios.

Un estudio de la Universidad de Pensilvania había demostrado ya hace unos años que simplemente cambiar una cara por otra en un anuncio podía incrementar la intención de compra en un 15%, y que los diferentes rasgos faciales tenían un efecto en la percepción del atractivo, de la credibilidad o de la competencia de un anuncio y del producto anunciado.

El caso del reloj donde siempre son las diez y diez

Esta multiplicación del mismo rostro en miles de spots puede recordar a esos anuncios de relojes en los que las manecillas siempre marcan las diez y diez. Si uno ve dos o tres, puede pensar que es coincidencia, pero tras ver veinte o treinta hay que rendirse a la evidencia de que se trata de un aspecto visual totalmente estudiado.

Las ventajas de colocar las manecillas en esa posición son muchas: el consumidor puede ver cómodamente tanto ambas manecillas como la marca del reloj sobre la esfera, y además las propias manecillas sirven para enmarcar y fijar la atención sobre la propia marca.

Por no hablar de que la disposición estética de los elementos, los ángulos, las líneas o los colores determinan nuestra manera de percibir y valorar una imagen, se trate de un reloj o de un rostro perfecto.