PuroMarketing

Sevillano graduado por la Universidad de Sevilla en Administración y Dirección de Empresas. Apasionado...

Aquellos que están sumergidos en el mundo del marketing tienen día tras día estos dos conceptos cargados en la espalda y con un importante peso. Hacemos alusión a dos conceptos tales como: las redes sociales y el marketing de contenidos.

Podemos dar con miles de definiciones que nos explican que es cada término, para qué sirve y como se utiliza, pero si no sabemos cómo solapar ambos conceptos, posiblemente y casi con total seguridad, nuestra estrategia no estará siendo óptima.

Ser eficientes y llevar una buena sincronía entre la presencia en redes sociales y que el contenido sea atractivo y potente no es una tarea llevadera. En este mundo tan digital e inmenso como es Internet, se suele decir que los consumidores suelen tener demasiado tiempo, el cuál utilizan para buscar información de aquello que están dispuesto a comprar y lo que es el quid de la cuestión: dispuestos a comparar y valorar diversas alternativas.

A la hora de realizar una estrategia óptima en la atracción y fidelización de clientes con estos dos pilares, hay que tener varias ideas claras:

  • No todas las redes sociales poseen el mismo lenguaje. Muchas empresas caen en el tremendo error de transmitir exactamente lo mismo por distintas redes sociales. Esto, además de ser un auténtico fallo, es también demasiado frecuente. Sin ir más lejos, es relativamente fácil encontrar como una empresa ha transmitido el mismo mensaje tanto en Facebook como por Twitter.
  • Segmentar incluso dentro de la misma red social. Importantes competidores y gigantes directos como son Adidas o Nike no solo tienen bien aprendida la lección anterior, sino que además, con el objetivo de centrarse en una determinada audiencia y lograr una buena segmentación tienen diversos perfiles dentro de la misma red social con idea de impactar de forma directa con el cliente que es apasionado con un deporte en particular.
  • Diferenciar entre lo que es marketing de contenidos y lo que no. Ofrecer un producto a lo loco y realizar acciones de marketing agresivas, es costoso e incluso puede llegar a ser innecesario. Es preferible realizar pequeñas acciones que interactúen con el usuario y sepa que tenemos nuestras ideas claras a que se encuentre con una inmensa cantidad de publicidad y sin un eslogan claro.
  • El contenido debe de ser "empático" con el cliente. Cada vez son más los estudios que confirman que el motivo por el cual un cliente decide comprar un determinado producto es el contenido que ha recibido de él, por tanto, un contenido bien estructurado y atractivo es grato para el cliente.
  • Pensar en crear una relación con los clientes antes de crear una venta. Preocuparse por sus inquietudes, resolverles dudas, aportarles un determinado valor y que se sumen a tu lista de suscripciones, a tu página de Facebook y en definitiva, que estén al tanto de tus noticias no es una tarea fácil, pero si consigues hacerlo, las probabilidades de ventas y lo que es mejor, de fidelización, aumentan considerablemente.
  • No generar contenido en cantidad y sin sentido. Otro error común es generar contenido sin parar y sin un proceso, ya previsto, de actuaciones a realizar. Es importante medir y analizar lo que estamos haciendo (vía número de seguidores, suscriptores, tráfico web?) y cómo estamos llevando nuestra estrategia antes de seguir aumentando el contenido.
Sevillano graduado por la Universidad de Sevilla en Administración y Dirección de Empresas. Apasionado...