Director General en YUMIWI
PuroMarketing

En los últimos meses no dejan de llover noticias sobre la implementación de un nuevo sistema llamado a revolucionar no sólo la forma que hacemos las compras sino la forma en la que las marcas se comunican con nosotros.  Hablamos de los iBeacons término acuñado por Apple pero conocido como Beacons en la industria.

Los beacons son unos pequeños dispositivos que utilizan la última generación de Bluetooth 4.0 conocido como “ Bluetooth Low Energy” o BLE. Éstos dispositivos tienen la capacidad de transmitir mensajes push (push notifications) a cualquier smartphone. Usan una batería de reloj que puede durar hasta dos años, se pueden mojar, estar en temperaturas exigentes y son fáciles de instalar. El usuario no drenará la batería de su teléfono como sucede con otras tecnologías ya que transmiten su señal a una frecuencia muy baja.

Los beacons no son un sistema de geo-localización o de geo-fencing, los beacons funcionan con proximidad, es decir no tienen que estar fijos en ningún lugar como las coordenadas de un GPS, los beacons responden a la cercanía de los receptores para poder transmitir información.

De esa forma, no sólo pueden estar estáticos en una tienda sino que eventualmente los veremos en movilidad, paseándose por lugares céntricos transmitiendo ofertas y dando información exclusiva alrededor de nosotros.

Tienen un sin fin de usos, muchos todavía no explorados, pero están empezando a tener un gran auge en el mundo del retail. Como muchos ya sabemos la industria del retail está teniendo que hacer un gran esfuerzo para poder incentivar los ratios de conversión de los compradores, incrementar presencia offline vs online y ofrecer una forma más atractiva de poder comprar.

Con tanta información online como las recomendaciones, validación social, comparativas, guerra de precios y envíos gratuitos, las tiendas se están convirtiendo en un showroom para los que luego compran sus productos online. El retail no está muerto, pero si está roto, y los beacons pueden ser un soplo de aire fresco.

Los usuarios podrán obtener en tiempo real ofertas exclusivas, ubicar dentro de las tiendas las mejores ofertas y consultar que han comprado otros usuarios de la tienda. El nivel de precisión es tan exacto y granular que lo convierte en una herramienta sumamente poderosa. Parecido a como un GPS guía un vehículo por las carreteras, el beacon será tu GPS dentro de los pasillos de las tiendas.

Son útiles para muchos campos aparte del retail, es cuestión de ser creativo y usarlos a nuestro beneficio. Imagina que entramos a un museo, al día de hoy si queremos tener más información sobre las obras de arte tenemos que alquilar un audio guía, pero y si podemos descargar una app del museo y usar los beacons como faros de información, ya sea textual o auditiva. Sólo tenemos que acercarnos a menos de dos metros y veremos reflejados en nuestro smartphone la ficha de la obra con menús interactivos de los cuales podemos elegir escuchar, ver o compartir lo que estamos viviendo en tiempo real.

Llevándolo más lejos y entrando en un mundo sumamente polémico debido a la seguridad, nos encontramos con que podemos hacer uso de los beacons para pagar desde nuestros smartphones. Eliminando el NFC de los teléfonos, bajando el coste de los terminales de pago y facilitando el movimiento de millones de euros al año.

No todo es color de rosa con los beacons, es cierto que es una tecnología nueva, el coste por dispositivo tiene que bajar radicalmente para ver una implementación global y la seguridad tiene que evolucionar con las necesidades de la industria. 

La última actualización de apple para el iPhone (iOS7) trae la capacidad nativa de leer beacons, es decir no necesitaremos una app especifica para poder comunicarnos con ellos, sólo necesitaremos nuestro terminal para poder recibir, dependiendo de nuestra configuración, información exclusiva y de interés.

Los beacons en mi opinión tienen un lugar mucho más importante que los QR, o el NFC en el futuro cercano ya que siempre será mas económico instalar un beacon dentro de una marquesina, que instalar un lector de NFC.

Para el usuario es una bendición donde con sólo acercar su terminal puede obtener datos actualizados de prácticamente cualquier cosa, y para las marcas un canal nuevo de comunicación. Ahora nos toca esperar y ver que tan creativas son las agencias y sus marcas y cómo hacen un uso sistemático de esta nueva tecnología.