Olimpia Correa. Diseño gráfico, marketing y comunicación. Gerente de D.G. Comunicación s.l.
PuroMarketing

Pensemos en las diferentes formas que utilizamos para hacer llegar una propuesta nuestra a un posible cliente, hablamos de propuestas B2B es decir de empresa a empresa. Tenemos principalmente 2 vías de presentación: en mano, mediante una acción comercial directa o a través del correo electrónico.

Habitualmente, y dependiendo de nuestro ámbito de influencia, lo que suele pasar es que, si nuestro cliente está en nuestra misma ciudad o región, tenemos un primer contacto comercial personal y si nuestro cliente está lejos nos comuniquemos básicamente vía mail y teléfono. Por supuesto este planteamiento no es rígido e inflexible, también depende mucho del interés potencial que tenga para nosotros el futuro cliente. En cualquier caso, vamos a centrarnos en las situaciones más habituales: un primer contacto personal o un primer contacto vía mail.

Cuando nos presentamos por primera vez delante de un posible cliente, necesitamos principalmente que nos conozca, que sea capaz de entender nuestro potencial, en qué podemos ayudarle, cómo podemos colaborar, cómo es nuestro equipo, cómo entendemos nosotros la relación comercial y cuál ha sido nuestra evolución profesional y además de todo ello, tenemos que conseguir que nuestra propuesta comercial concreta le interese

Esta claro que es muchísima la información que necesitamos transmitir y muy poco el tiempo que habitualmente tenemos para hacerlo. Es seguro que a nuestro cliente objetivo, por muy receptivo que esté, le va a ser imposible dedicarnos el tiempo que nos haría falta para explicarle quienes somos.

Y aquí es donde entra en juego "La Presentación de Empresa". Una buena presentación trabajará por y para nosotros. No es lo mismo reunirnos con un posible cliente, hablarle de nuestra empresa y dejarle simplemente un presupuesto de negocio que,...hablar con el cliente, dejarle nuestra propuesta comercial y además un pequeño dossier a modo de presentación de empresa, presentación que nuestro cliente podrá consultar cuando quiera, con más calma y que le permitirá conocer todas aquellas cosas que para nosotros son imprescindibles pero, que en el breve espacio de tiempo de una reunión son imposibles de abarcar.

Cómo se suele decir,... "las palabras se las lleva el viento" pero lo que está escrito, permanece, ahí está y se puede releer cuando haga falta. Nuestro futuro cliente, guardará la presentación y cuando quiera comprobar o recordar algún dato sobre nosotros o nuestra empresa, no tendrá que perder el tiempo buscándolo, simplemente consultará nuestra presentación.

En el caso de que la primera relación con nuestro cliente objetivo sea vía mail, aún tiene mayor importancia la presentación porque será lo que "verá" de nuestra empresa, nuestra presentación será la "imagen física" de nosotros y de nuestro equipo. El cliente se hará una idea de con quién trata, en función de la estética y el contenido de dicha presentación.

Y llegados a este punto, ¿Qué debe de contener una buena presentación de empresa?

Hablar genéricamente de lo que debe contener una buena presentación de empresa es bastante complejo porque depende de cada caso concreto, de cuál sea nuestro tipo de empresa etc,  pero lo que si podemos es dar algunos consejos sobre lo que no puede faltar:

  • Obviamente nuestros datos de contacto. Parece una tontería recordarlo pero, más de una vez me he encontrado con presentaciones en las que faltaba algún dato de contacto fundamental.
  • Una pequeña historia (muy resumida) de la evolución de nuestra empresa, sus principales hitos o los logros conseguidos. No se trata de hacer un testamento, se trata de responder de forma breve a una pregunta fundamental ¿cómo empezamos, cuál ha sido nuestra evolución y donde estamos ahora?. Esto es lo único que necesita saber tu cliente, los pequeños detalles pueden ser motivo de conversación cuando tengas más confianza con el.
  • Háblale de tu equipo. No se trata de nombrar a cada una de las personas que componen tu empresa, se trata de que perciba que tanto tu como tu gente podéis ayudarle a solucionar cualquier problema que se le presente.
  • Cuéntale lo que haces. Explícale a qué te dedicas y como lo haces. Cómo entiendes tu negocio y cómo entiendes la relación con tus clientes
  • Háblale de tus logros. Puedes comentar alguna experiencia real con alguno de tus clientes de la que te sientas particularmente satisfecho
  • No olvides tus puntos fuertes. Tanto si eres grande como si eres pequeño, tienes puntos fuertes. Por ejemplo, si eres grande, puedes hablarle de tu capacidad, volumen etc. Si eres pequeño, puedes hacer hincapié en el trato personalizado y en el nivel de implicación.
  • Se honesto. Este es un punto fundamental, no exageres pero tampoco peques de falsa modestia, haz que tenga una idea clara y real de cómo trabajas y cómo es tu empresa.

¿Cómo debe ser tu presentación a nivel gráfico?

Al igual que en el apartado anterior, es difícil dar consejos generales pero, hay algunas cosas que funcionan para todos los sectores y que conviene tener siempre en cuenta:

  • La imagen debe ser profesional. No hay nada peor que entregar una presentación que se vea poco profesional, tu cliente deducirá que tu empresa no está a la altura de sus necesidades. Si no inviertes en ofrecerle una presentación profesional, tampoco te vas a molestar en hacerle un trabajo profesional. 
  • Con la extensión justa. No se trata de que le ofrezcas un volumen enciclopédico, ni tampoco que pongas sólo un par de líneas. Si le presentas un gran volumen de información, al primer vistazo perderá el interés, ¿te crees que dispone de un tiempo ilimitado?, su tiempo es oro para él!. Si lo que le presentas son un par de líneas, las leerá, si, pero no conseguirá sacar una conclusión clara.
  • Una imagen vale más que mil palabras. Esto lo repetimos continuamente pero, sigue siendo válido. Acompaña con fotos tus comentarios y ¡por favor! con buenas fotos!, no hay nada que de peor imagen y que frustre más al lector que una imagen pequeña, mala y desacertada. 
  • Buena impresión. Y con buena impresión me refiero a que esté impresa con calidad,no en plan cutre con una impresora de oficina cualquiera.
  • Por último, la redacción de los textos. Si te cuesta trabajo, no tienes tiempo o no hay nadie en tu empresa que pueda hacerlo suficientemente bien, no lo dudes, contrata un profesional, es la única forma de que tus mensajes sean claros y directos.

En resumen, mi consejo es muy sencillo, al igual que cuando vas a una reunión con un cliente, te preocupas de tu aspecto físico y de dar la imagen que quieres dar, de la misma forma debes hacer con la imagen de tu empresa. Y cómo lo que necesitas es dejar huella en tu cliente, déjale algo bueno y de calidad que te represente a ti y a tu empresa de la mejor forma posible.