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La debacle de la prensa de papel y cómo internet se convertirá en la 'zona de guerra'
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    La aparición de internet ha tenido un efecto directo sobre muchos escenarios y sobre muchos elementos. Ha cambiado cómo compramos, por ejemplo, abriendo la puerta al ecommerce y haciendo que el proceso de hacerse con algo sea cada vez una experiencia más y más informada. Ya no compramos simplemente algo basándonos en las informaciones que nos han llegado: internet nos ha permitido que investiguemos mucho más todo lo que vamos a comprar de forma previa.

    Pero también ha cambiado cómo nos comunicamos, haciendo que las redes sociales sean el canal directo hacia nuestros conocidos y familiares e incluso hacia las empresas con las que necesitamos hablar, o cómo accedemos a la información. Puede que hace unos años cuando pasaba algo uno sintiese la necesidad rápida de encender la tele: ahora abre el medio de referencia en internet.

    La red ha cambiado por completo nuestros hábitos de consumo de medios y sus efectos están tocando a los que hasta ahora eran los medios dominantes. La televisión, la reina de la información y el entretenimiento, está viendo cómo pierden fuelle sus propuestas. Internet le está comiendo terreno y los espectadores están recurriendo cada vez más a ella para acceder a los contenidos que le interesan, ya sean las últimas noticias o la serie que están siguiendo. La prensa de papel no ha quedado al margen y, de hecho, es probable que ella sea la más perjudicada por ello.

    Decir que internet ha matado a la prensa de papel es sin embargo una verdad a medias. Los periódicos ya estaban en crisis antes de que apareciese la red y ya estaban viendo como su situación empeoraba en las últimas en realidad décadas. Para la prensa de papel primero la radio fue un golpe y luego lo fue la tele. Internet ha sido el último dado y uno, eso sí, que ha llegado con unos efectos muy rápidos. La red no solo está robando a los lectores de la prensa de papel sino que además está creando un contexto completamente diferente a lo que los editores de prensa estaban acostumbrados, lo que lleva a que no solo sufran las consecuencias de la nueva realidad sino también a que no logren comprender bien cómo sobrevivir a ella.

    Internet en cifras

    Las últimas cifras sobre la industria permiten profundizar en ese tema. El último estudio de la AIMC sobre medios e internet demuestra cómo los medios online se han convertido en cada vez más importantes y más decisivos como fuente de información. Según los datos del estudio, el 45% de la población accede al menos a un diario online al día. Esto supone, al final, que prácticamente la mitad de los españoles consulte un medio online cada día.

    Las cifras son además más interesantes si se compara con el trasvase de online al papel, ya que solo el 17% de los internautas lee al menos un periódico de papel al día y otro online. Y aunque un 70% de los internautas reconoce haber leído prensa en papel, al menos un diario, esto ocurre cuando se abre el abanico a un mes. Un 32% reconoce que el día anterior leyó un diario de papel. Las dos cifras son bastante similares a las que se lograban en el informe en 2016.

    Si a eso se suma que el consumo de internet va en progresivo aumento, como se ve en la última oleada del EGM, se puede tener una foto más completa. Entre los menores de 14 años, cada vez se accede más a internet (el 57,4% de los españoles de entre 4 y 13 años navegaba online en 2012: ahora son el 64,2%). El descubrimiento de internet se hace además a una edad cada vez más temprana.

    Las cifras de penetración de la red en otros grupos de edad son igualmente muy elevadas. Aunque con diferentes grados, los españoles de entre 20 y 54 años están por encima del 90% de penetración de internet. Entre 55 y 64 años es ya el 78,2% (cinco años atrás era de solo el 40,4%) y en los mayores de 65 es del 39,6%.

    El difícil escenario para la prensa de papel

    ¿Está la prensa de papel viviendo por tanto sus últimos días? "Cada vez leemos más en formato digital pero el fin del periódico de papel no va a llegar de momento", apuntaba en una mesa redonda sobre el tema el director general de Público, Chema Crespo. Predecir sin embargo el futuro de la prensa de papel es difícil, porque internet está generando cambios muy deprisa.

    A ello se puede sumar que no solo es que la prensa de papel esté en un terreno complicado, es que además está en cierto modo obcecada en no ver cómo están cambiando las cosas. El canon AEDE es una de las grandes muestras de ello, ya que ha demostrado que no comprenden cómo funciona la red y cómo se comparte la información en ella.

    A pesar de la oposición de los medios nativos digitales, el canon penaliza a los sistemas que comparten links, que es una de las vías de generación de tráfico y de descubrimiento de las noticias. El canon ha hecho que Google Noticias cerrase en España y acaba de causar el primer problema para la popular Menéame (que hasta ahora parecía estar salvándose). Los gestores del agregador han recibido el primer aviso de pago.

    Pero además no es solo que los medios tradicionales estén comprendiendo poco y mal cómo funciona internet, es que ellos mismos se están lastrando en el terreno de juego que sí controlan, el de la edición de papel. La prensa de papel está sumida en una sangría de lectores y de pérdidas históricas en las tiradas, en parte porque no han sabido captar a los lectores más jóvenes y en parte también porque han reducido la calidad de lo que ofrecen. La prensa de papel es cada día más mala, o al menos esa es la sensación que tienen sus lectores. Poco importa que sea un periódico de referencia: se ha pinchado.

    La guerra pasa a internet

    Y todo ello tiene un efecto directo sobre no solo cómo se lee, sino también sobre cómo se organiza el sector. Internet está cogiendo el relevo. Lo está cogiendo en términos de publicidad, ya que las marcas y empresas empiezan a ver cada vez más que si quieren conectar con sus consumidores tienen que estar online y tienen que usar a los medios online (lo que, por otra parte, sale más barato porque los precios son más bajos y es un problema para los medios tradicionales, que no pueden compensar en la red lo que pierden en papel). Y lo está cogiendo también como el espacio en el que 'pasan cosas'.

    Las grandes batallas son ahora las de internet. Los medios ya no compiten en términos de tirada, sino que lo hacen en términos de millones de visitantes y páginas vistas. Si se quiere ser de referencia, hay que ser el medio online líder.

    Todo ello ha hecho que en los últimos tiempos hayan vuelto los procesos de compra de cabeceras y los acuerdos en términos de tráfico (no muy éticos seguramente, pero una constante en el mercado). El futuro pasará por más acuerdos, más fusiones y más movimientos estratégicos.

    En parte, era lo que estaba empezando a ocurrir hace unos años, cuando se compraban cabeceras y se lanzaban cabeceras con apuestas ambiciosas, hasta que la crisis lo frenó todo e hizo que se parasen proyectos y movimientos en el mercado. Ahora que la crisis parece estar tocando a su fin y que los medios online están cogiendo cada vez más fuelle, es más que esperable que el mercado de compras y acuerdos y las guerras online por el tráfico vayan en aumento.

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