Artículo
Consumidores
Los 4 grandes tipos de consumidores en tiempos de crisis económica: así cambia cómo compran
Algunos consumidores seguirán prefiriendo a sus marcas de cabecera, a pesar de todo

En tiempos de incertidumbre económica, todo se vuelve más complicado para las marcas. Es el momento de luchar con uñas y dientes para entender qué quieren los consumidores y cómo se puede seguir llegando hasta ellos. Sin embargo, hacerlo no es sencillo, porque las crisis son espacios al margen de los patrones de consumo habituales. Son momentos en los que todo es nuevo y todo debe ser visto de cero.

Pero ¿existen ciertas líneas maestras para entender cómo piensan y cómo se comportan los compradores en tiempos de crisis que sirvan ahora para comprender qué harán ante la inflación? Lo cierto es que sí. Como recoge The Drum, el análisis de patrones de comportamiento ha permitido establecer cuatro pautas tipo de cómo se consume en este tipo de momentos. Se puede decir que existen cuatro grandes tipos de consumidores, cada uno de ellos con un proceso de compras y unos marcadores de sus decisiones de consumo distintos.

El consumidor que pisa el freno

Esto es, el consumidor que deja de comprar y aplica antes que nadie el criterio del ahorro. Según el estudio de mercado detrás del análisis, estos consumidores son quienes tienen de entrada ya salarios más bajos o quienes están en una situación de desempleo. En resumidas cuentas, son quienes están en una situación más precaria y para quienes, por tanto, la crisis resulta más complicada. Dado que necesitan seguir afrontando gastos obligatorios, recortan el gasto allá donde pueden. Para estos compradores, las marcas que permiten acceder a los mejores ahorros son las que tienen más tirón. Para conectar con ellos, este debe ser el mensaje clave, el del ahorro.

Consumidores pacientes, aunque afectados

Es una mezcla entre una visión positiva del futuro y un presente no tan positivo. Estos consumidores se muestran optimistas ante lo que se avecina. Saben - o esperan - que las cosas irán mejor en unos años y que sus ingresos y finanzas personales reflotarán. Sin embargo, son conscientes de la situación presente en la que no pueden gastar tanto como les gustaría. Por ello, estos consumidores apuestan en el presente por hacer economías y reducen gasto, aunque no lo hacen de una manera tan drástica como el grupo anterior.

A la hora de comprar, buscan los mejores precios (el equilibrio calidad precio es un reclamo potente) y no les importa perder un poco de tiempo investigando para encontrar qué les compensa. Tampoco les importa comprarse pequeños lujos de cuando en cuando.

El consumidor bien posicionado

Hay una crisis y este consumidor no lo niega. Sin embargo, no es un momento tan malo para ellos, porque están en una situación confortable. Son los consumidores que saben que serán capaces de atravesar la crisis sin mucho problema, por lo que no hacen grandes cambios en sus patrones de consumo. Puede que sí retrasen o se planteen alguna compra muy cara, pero nada más. De hecho, con ellos sigue funcionando apostar por vender calidad y no precio.

El consumidor que vive al día

El presente es el presente y el futuro ya se verá. Este consumidor ni ahorra, ni hace economías. Vive día a día. Para ellos, renunciar a lo que les gusta es algo que ni se plantean. Siguen gastando lo que tienen y siguen haciéndolo en sus marcas favoritas.