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A McDonald's ya le había pasado hace unos meses, cuando la máxima autoridad de patentes y marcas registradas de la Unión Europea decidió que la compañía no podía ser la única propietaria de BigMac, y ahora le ha pasado a Adidas. Adidas acaba de perder uno de los elementos clave de su identidad corporativa, tanto que es ahora mismo una de las piezas clave de su logo. Las tres bandas paralelas que emplea no son ya propiedad exclusiva de Adidas.

La decisión la acaba de tomar el Tribunal General de la Unión Europea, a pesar de que Adidas había logrado registrar en 2014 las tres bandas paralelas como elemento indicativo propio "para prendas de vestir, calzado y artículos de sombrerería" ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO).

En su registro de entonces, Adidas se blindaba no solo el uso de las rayas sino también que estas pudiesen ir en cualquier dirección. Unos pocos años después, la EUIPO señaló que el registro nunca debía haber sido tal. En 2016, una empresa belga Shoe Branding Europe BVBA realizó una solicitud de nulidad frente a la marca registrada de Adidas y, como explican en la nota de prensa sobre la sentencia europea, "según la EUIPO, la marca no debería haberse registrado". Adidas recurrió la decisión del organismo de propiedad intelectual ante la justicia europea.

Tras años de procesos, la justicia ha dado sin embargo la razón a la EUIPO, desestimando el recurso. Según sus conclusiones, Adidas "no ha demostrado que esta marca hubiese adquirido carácter distintivo en todo el territorio de la Unión como consecuencia del uso que se había hecho de ella". El Tribunal General comunitario considera que las bandas no se han convertido en una marca "de patrón" vinculada a Adidas sino que es una simple "marca figurativa ordinaria". La EUIPO habría obrado de forma correcta, según señala la sentencia, en el momento en el que anuló el símbolo como elemento registrado.

Las tres rayas dejan de ser, por tanto, propiedad de Adidas en los países de la Unión Europea.

No está todo vendido

Eso sí, Adidas ya ha puntualizado, como recoge Reuters, que la decisión de la justicia alemana no afectaba a todo uso de lo que considera su símbolo, sino a uno en particular. La compañía no tiene todo además perdido, ya que aún puede apelar la decisión y, como apuntan algunos expertos, podría ganar.

"Es un paso atrás para Adidas, pero no debería ser el final de sus tres rayas como marca", explicaba a la agencia el abogado especializado Geert Glas, señalando que la decisión del tribunal parecía estar más basada en la forma que en el fondo. Esto es, no es tanto que el símbolo no sea protegible sino más bien que el modo en el que la empresa hizo el papeleo y la descripción invalidó el proceso.

Al fin y al cabo, como recuerdan en Reuters, la marca que está en el principio de todo el proceso tuvo problemas para registrar su marca porque el propio tribunal consideró que se parecía demasiado a la marca registrada de Adidas, justo la que acaban de poner en entredicho.

La guerra de las zapatillas

El proceso judicial y la lucha entre unas marcas y otras por sus símbolos de identidad no está además en un vacío, sino que es un elemento más de una guerra creciente en el mundo de las zapatillas.

Las demandas entre diferentes compañías del sector vinculadas a sus marcas son constantes en los últimos tiempos, posiblemente porque el crecimiento y popularización de este mercado ha hecho que sea cada vez las compañías tengan que competir más. Las zapatillas se han convertido en un mercado dinámico y las empresas luchan por hacerse con su hueco y blindarlo. Adidas ya ha demandado por ejemplo a Skechers o Nike lo ha hecho con Puma.

Las empresas del sector necesitan blindar su reputación y su marca para así poder justificar mejor los precios premium que exigen por sus productos.

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