PuroMarketing

El FOBO, siglas de (Fear of Being Offline) es el miedo a perdernos algo de la frenética actividad online que sucede a nuestro alrededor; lo cual nos lleva a estar permanentemente conectados.

Este temor a quedarnos sin batería, no tener tarifa de datos, ni acceso a una conexión wifi, causa una ansiedad enfermiza, que afecta especialmente a los adolescentes y adultos más jóvenes. Según recoge el estudio publicado por Facebook, el 70% de los menores de 24 años necesita estar permanente conectado, adondequiera que vaya.

¿A qué dedican su tiempo online estos usuarios permanentemente conectados?

El estudio indica que las redes sociales acaparan gran parte de este tiempo online. El 74% de los encuestados afirma que los canales 2.0 le permiten permanecer en contacto con su familia y amigos. Un contacto que contribuye a afianzar dichas relaciones interpersonales, incluso con su entorno más próximo. El 65% de los participantes en el estudio afirma que habla a través de las redes sociales con aquellas personas a las que ve a diario. El 54% de estos jóvenes se comunica online de forma habitual con sus amigos.

Una actividad que inevitablemente ha degenerado en una situación de dependencia, respecto de las redes sociales. Dicha dependencia varía en función del país de residencia de los usuarios. El 47% de los jóvenes norteamericanos afirma que se siente perdido sin las redes sociales; un porcentaje que se eleva hasta el 69% en el caso de Indonesia.

La proliferación de los dispositivos móviles ha agudizado las consecuencias de dicha adicción. Su capacidad para permitir que los usuarios estén permanentemente conectados se torna en frustración, ante inconvenientes cotidianos tan habituales como la descarga de la batería del dispositivo móvil, o dificultades para la conexión.

Ante dichos problemas para disfrutar de un libre acceso a la actividad online, surgen las situaciones de ansiedad, concretamente FOBO. El 70% de los encuestados afirma que necesita estar conectado allá donde vaya. Un 72% no podría vivir sin su móvil; mientras que el 60% prefiere renunciar a la televisión, antes que a su preciado dispositivo inteligente.

¿Cómo puede beneficiar este comportamiento a las marcas?

Las marcas también tienen cabida en el mundo online de los jóvenes. Al 53% de ellos les gustaría que las marcas utilizaran las redes sociales para comunicarse con ellos. Ello no implica cualquier tipo de comunicación, sino que ésta ha de ser enriquecedora. El 72% de ellos espera que las marcas les aporten contenido sobre entretenimiento.

Han de tener presente que los canales online ocupan un lugar preferente como fuente de información de los jóvenes, principales consumidores del mañana. Es el lugar donde acuden para permanecer en contacto con sus amigos, buscar información sobre aquello que les interesa y como vía de entretenimiento.

Para ellos, las redes sociales constituyen el mejor medio de comunicación. Ya lo utilizan en su entorno, y esperan poder aplicarlo también en su relación con las marcas. Una necesidad que éstas han de ser capaces de satisfacer.