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Sin lugar a dudas el buscador Google se ha convertido en una parte inseparable de nuestro día a día hasta el punto de cuestionarnos ¿qué haríamos si no existiera San Google? Somos tantos los que recurrimos diariamente a este motor de búsqueda que incluso ' to google' es, desde 2006, un verbo aceptado por el Merrian-Webster Collegiate Dictionary.

Tenemos tal confianza en los resultados que nos ofrece el buscador semántico Google que constantemente recurrimos a él. Es más, "si no sales en Google, no existes" o al menos esto es lo que pensamos. No importa ni el "qué" ni el "cuándo". Google siempre tiene una respuesta para ti, o mejor dicho, páginas y páginas de respuestas. De ahí que existan infinidad de artículos y manuales con tips de "Cómo ser más efectivo buscando en Google?". Pero desde aquí os planteamos otra cuestión ¿Google es siempre el mejor buscador? Incluso para esta pregunta hay respuesta en Google. Pero no googleéis, aquí tenéis la respuesta: "No. Google, no es siempre la mejor opción".

¿Cómo describirías este vestido?

"Short dress geometric colorful". Probablemente ésta sería la descripción o composición de palabras clave que usaríamos para encontrar este vestido en Google si no tuviéramos información básica como marca, modelo o ecommerce en el que se puede comprar. Aunque seguro habría más diferencias si hubiéramos tomado como punto de partida la foto del famoso #TheDress (viral phenomenon).

Lo quiero! Google responde.

Cabe destacar que Google incluye en su algoritmo múltiples variables como la geolocalización, hábitos de navegación, actividad en otros servicios de Google (Picasa, Google Plus, Youtube?), etc. que hacen que la ordenación de los resultados se personalice para cada usuario. Así pues, pueden existir algunas diferencias entre nuestra visión y la vuestra; pero en ningún caso, existe una manipulación de los resultados. Dicho esto, analicemos los resultados.

"Frustración" es quizás la mejor palabra para describir la emoción que sentimos al ver los resultados. No importa que se prioricen los resultados por "Web" o "Imágenes". En las primeras 5 páginas no hay vestido que se le parezca.

Algo parecido sucede cuando se realizan búsquedas semánticas en un ecommerce. Dar con la palabra exacta es casi una misión imposible. Aunque en estos casos, por engorroso que parezca, siempre es más efectivo navegar por categorías y emplear las distintas opciones de filtros. Aunque la inversión de tiempo que se invierte en una búsqueda, no siempre viene recompensada.

Y es que el principal hándicap de los buscadores semánticos es "encontrar" las palabras exactas para conseguir nuestro objetivo: conseguir el vestido de la imagen. ¿Por qué? Existen tantas descripciones como percepciones.

¿Por qué no utilizamos el buscador de imágenes de Google?

Ya que partimos de una imagen, quizás este sería el siguiente paso lógico. Google Imágenes nos permite encontrar información sobre la imagen en la web. Así pues sabremos, en cuestión de segundos, en qué sites se ha usado esta foto y con casi total seguridad llegaremos al ecommerce dónde lo venden gracias, también, al clasificador 'Shopping'.

Pero ¿qué sucedería si en lugar de ser una foto de Irina Shayk, fuera la de una persona anónima? ¿Y si quisiéramos iniciar una búsqueda a partir de una captura realizada con nuestros móviles? La respuesta de Google Imágenes siempre será "No se ha encontrado esta imagen en otros tamaños".

La especialización y optimización de los buscadores

Desde la aparición en 1998 de Google, la investigación y el desarrollo del buscadores ha ido cambiando la forma de entender el rastreo de Webs en Internet, añadiendo nuevas tecnologías, servicios? y ofreciendo posibilidades de búsqueda avanzadas. Aunque Google sigue siendo el principal buscador, van cogiendo fuerza nuevas propuestas como los buscadores especializados tipo comparador (seguros, vuelos, hoteles, productos financieros, etc...) o los buscadores para dispositivos móviles.

Capturamos lo que nos gusta básicamente para compartirlo en nuestras redes sociales en busca de la interacción (Likes, RT, comentarios, share). Los smartphones y las redes sociales están cambiado nuestros hábitos marcando un antes y un después en la forma de comunicarnos, relacionarnos, de comprar (social shopping, showrooming, visual shopping) e incluso de buscar.

Los buscadores están en constante evolución, adaptándose a las necesidades de los usuarios y a las nuevas tendencias de la sociedad de la información. Es aquí donde los buscadores visuales tienen un gran papel a desarrollar. Si bien la efectividad de los buscadores visuales es ahora un tanto dudosa, al igual que lo era el buscador semántico de Google en sus inicios.

El desarrollado y perfeccionamiento de las tecnologías de reconocimiento visual de imágenes es clave para mejorar la eficiencia de las búsquedas visuales, especialmente para industrias visualmente muy exigentes como el de la moda. Llegará un momento en que si se podrá comprar un look a partir de una captura o foto, en cuestión de segundos y sin interacción humana, en un ecommerce o market place. Si bien ahora esto es posible gracias a algunas apps especializadas, los resultados no siempre cumplen las expectativas de los consumidores. La búsqueda visual tiene un gran potencial pero todavía no es perfecta.

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