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Los millennials y los Z esperan cosas diferentes del diseño del logo que las demás generaciones
Fractura generacional y necesidad de coherencia: los elementos que marcan cómo debe hacerse el diseño de un logo

Si la cara es el espejo del alma, el logo es el espejo de las empresas. Es lo primero que los consumidores ven de sus herramientas de imagen de marca y es lo que ayuda a crear una percepción de cómo es la compañía y qué vende. Pero ¿cómo deben ser los logos y qué elementos deben incluir?

El diseño de logos no es ajeno a las modas y a las tendencias. En los últimos años, por ejemplo, se han ido imponiendo diferentes tendencias. Los logos se han vuelto por un lado más minimalistas y, por otro, han empezado a emplear tendencias más llamativas como las del diseño de los 70. Cada tendencia intentaba apelar a una posición en el mercado. Pero, en líneas generales, hay ciertas realidades que marcan la agenda.

Uno de los últimos estudios sobre los logos y sus características ha sido realizado por Vistaprint y, partiendo de los datos que aporta AdWeek en una infografía, se pueden extraer unas cuantas conclusiones sobre qué tienen en común los logotipos y qué esperan de ellos los consumidores.

El poder del logo es universal

El primer punto que ha determinado el estudio es que no importa qué edad tengan los consumidores. Los logos les importan a todos. Es casi un elemento universal en la relación entre consumidores y marcas.

El 92% de los consumidores asegura que el logo debería ser una prioridad para las empresas, algo en lo que invertir cuando se está empezando una empresa. El logo es lo que hace que la compañía resulte creíble y lo que los consumidores emplean como llave para determinar qué valores defienden esas empresas y qué venden.

Hay una fractura demográfica

El segundo punto va en línea con muchas de las conclusiones que los estudios sobre empresas y consumidores han ido señalando en los últimos años: se ha producido una fractura generacional entre los consumidores de más edad y los que tienen menos. Los millennials y la Generación Z ven los logos de una manera completamente diferente a cómo lo hacen la generación X y los baby boomers. Esto, para las empresas, se puede convertir en un serio problema.

Los millennials y los Z tienen expectativas diferentes en forma y fondo. Así, ellos prefieren logos que sean monocromo. Centrarse en una única tonalidad mejora la percepción de la compañía. El azul es el color favorito para los millennials y el negro para los Z, aunque ambos colores - junto con el blanco - son los que mejor funcionan para estas dos generaciones.

Igualmente, tanto unos como otros valoran especialmente el diseño. Un 43% asegura que es más probable que compren a una pyme si su logo está bien diseñado. Un 16% asegura que un logo mal diseñado, cutre, les llevaría a considerar que la empresa en cuestión es poco fiable.

Sus expectativas sobre el diseño no se limitan a los colores. Un 60% asegura que los logos deben ser neutrales en términos de género. No quieren que el logo sea un estereotipo o un cliché.

El logo debe ser coherente

Y, finalmente, todos los consumidores parecen tener bastante claro que el logo debe ser coherente. Un 43% de los encuestados apunta que las marcas deben cambiar de logo si lo hacen también sus productos y servicios. Un 49% asegura incluso que es menos probable que compre los productos de una marca si su logo no encaja con lo que venden.