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En la lista de tendencias para 2020 en publicidad y en comercio electrónico, los analistas han incluído de forma recurrente los shoppable ads, anuncios que permiten comprar directamente los productos para los que funcionan como embajadores.

El formato crecería en el futuro inmediato porque permite obtener una respuesta directa y dejar mucho más claro cómo están reaccionando los consumidores al mensaje en cuestión. A esto hay que sumar que, en un mercado en el que la publicidad tradicional no está pasando el mejor de sus momentos, optar por este tipo de formatos ayuda a romper con la monotonía y a posicionar las marcas de un modo completamente diferente.

Pero lo cierto es que lo shoppable irá más allá de los anuncios y se posicionará como una de las piezas clave también en las redes sociales y en los contenidos. La era del shoppable content empezará su momento de boom.

Al fin y al cabo, es lo que está ocurriendo ya en Instagram, que está funcionando como uno de los grandes introductores del formato. Los posts que redirigen a compras se han asentado ya como una de las piezas clave con las que la red social captura el interés de players como las plataformas de ecommerce. Cada elemento 'vendible' que aparece en las fotos es también un link directo para la compra.

De hecho, este tipo de formatos será mucho más común en el futuro inmediato y se aprovechará de un modo más intenso, como se desprende leyendo el análisis que eMarketer ha dedicado a la cuestión. "El crecimiento del contenido shoppable en redes sociales ha sentado las bases para la nueva fase del descubrimiento de producto, el shoppable video", explica Andrew Lipsman, analista en eMarketer.

El shoppable video

El formato ya se ha asentado en el modo visual (Instagram pero también Pinterest lo están aprovechando ya) y ahora los jugadores del universo más audiovisual buscan también aprovechar su tirón. Según explican en eMarketer, tanto Snapchat como TikTok (plataformas centradas en el vídeo) están probando características shoppables.

Y, como explica Lipsman, en el fondo los vídeos con opciones de compra son una suerte de evolución de lo que era la teletienda. Los consumidores llevan décadas mostrando que reciben de buen grado un formato de consumo en el que pueden comprar lo que están viendo. Lo que ocurrirá ahora es, simplemente, una versión tecnológicamente más avanzada y que, además, puede llevar a nuevas oportunidades de negocio y a nuevas ventanas para la publicidad.

No será tan inminente, pero el analista de eMarketer prevé que el objetivo a futuro sería el de dar el salto a una televisión interactiva. En ella, por ejemplo, se podría convertir cualquier contenido en una oportunidad de venta: se podría comprar la ropa que lleva el personaje de una serie y que el consumidor quiere.

El hecho de que el uso de la voz para acceder a contenidos sea cada vez más habitual abre más oportunidades, porque hace que el proceso interactivo sea más sencillo y menos intrusivo con lo que estás viendo (puedes pedir comprar lo que ves sin tener que pausar o tocar la imagen en pantalla).

Las teles no necesitan

Y, además, desde eMarketer tienen bastante claro que otro elemento jugará a favor del desarrollo del formato. Las compañías de medios tradicionales se están encontrando ante una situación muy complicada en términos de ingresos.

La publicidad de siempre está pinchando y necesitan encontrar nuevas vías de ingresos y nuevas fórmulas para posicionar anuncios. Para ellas, experimentar con nuevos formatos se ha convertido en un mal necesario.

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