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Uno de los problemas a los que tiene que enfrentarse la industria del marketing y de la publicidad es el del estado de las cosas en lo que a sus profesionales toca. La rotación de personal que se vive en estas industrias es mucho más elevada que en otras, como también los tiempos medios que los altos cargos ocupan sus puestos (la vida de un CMO dentro de una compañía es más reducida que la de un CFO, por ejemplo).

No es el único problema y no es la única cuestión que hace que los profesionales del marketing y de la publicidad no estén satisfechos con su trabajo. Diferentes estudios han ido demostrando que se queman muy rápido, que hay un porcentaje demasiado elevado (en comparación con otras profesiones) de trabajadores que tiran la toalla y deciden no hacer carrera en esta industria concreta y buscan alternativas o de empleados que se sienten poco valorados o que su trabajo no es exactamente lo que esperaban empezaron a trabajar en la industria.

En el mundo del marketing y de la publicidad, como en otras profesiones creativas, la promesa de un trabajo creativo y diferente se ve muchas veces superada por la realidad de la burocracia laboral y el día a día.

Habitualmente, los estudios se centran en lo que hace que los trabajadores de la industria se sientan saturados y quemados, pero no tanto en lo que querrían que ocurriese en el entorno laboral como para que eso no pasase. Sin embargo, un estudio británico (elaborado por CV Library) acaba de preguntar a los marketeros qué es lo que querrían de su puesto de trabajo y de sus conclusiones, fácilmente extrapolables a los demás mercados, se puede determinar qué deberían hacer las empresas del sector para retener a su talento y sobre todo retenerlo contento.

Se podría decir que, en cierto modo, todo se resume en dos puntos clave. Los trabajadores de la industria quieren mejores salarios y quieren mejores condiciones en lo que a su jornada laboral se refiere.

El retrato robot de la empresa para la que se quiere trabajar

El retrato robot de la empresa ideal en la que querrían trabajar los encuestados es la de una empresa con base en Londres (que podemos cambiar fácilmente por una ciudad de gran tamaño y toques cosmopolitas), con 50 o menos empleados, flexible y con un sueldo medio o medio alto.

Lo del salario tampoco es tan crucial. Un tercio de los encuestados querría ganar 51.000 libras anuales, pero al mismo tiempo un 27,8% reconoce que estaría feliz con 25.500. Estos datos (el último porcentaje de forma específica) podrían apuntar dos cosas.

Una sería que los salarios son precarios y que ya llegar a ciertos niveles se ve como una victoria. Otra que al final lo que hace felices a estos trabajadores en comparación con lo que hacen ahora no es tanto el dinero sino mejorar sus condiciones de trabajo.

La clave está en las horas de trabajo

De hecho, cuando se les pregunta a los maketeros por sus horarios de trabajo es cuando se ve un cambio mucho más claro y una mayoría más abrumadora. Un 66,7% de los marketeros aspira a tener una jornada de trabajo con horario flexible, aunque un 22,2% sería feliz simplemente con trabajar de nueve a cinco (todos estos datos dejan claro que los horarios tradicionales no son lo que ocurre en la industria del marketing y que sus trabajadores acaban en jornadas maratonianas). Un 44,4% querría tener 30 días de vacaciones al año y un 38,9% se conforma con 25.

Lo interesante, en relación con los horarios, es que para los trabajadores muchos otros atractivos están vinculados a ellos. Uno de los extras que los potenciales empleados valoran cuando los están intentando captar es que la empresa esté abierta a que se trabaje desde casa. Es crucial para el 70,6% y supera a otros atractivos como el seguro de salud (64,7%) o las bajas pagadas por enfermedad (47,1%).