PuroMarketing

Un estudio británico demuestra que están dándose cuenta de la importancia crucial de conectar con el consumidor

Cuando se habla de estrategia de marketing y de publicidad, se suele hablar de grandes empresas, que hacen movimientos de todo tipo y que dedican muchos recursos a posicionarse en el mercado y a conectar con los consumidores. Las pequeñas y medianas empresas sienten, en no pocas ocasiones, que todo eso 'no es para ellas', porque no tienen el músculo necesario para hacer una eficiente estrategia de marketing.

Nada más lejos de la realidad. Las pymes deben hacer marketing también y deben esforzarse por posicionarse ante el consumidor de la forma más atractiva posible. La crisis del coronavirus y el parón del mercado que ha traído consigo podría estar siendo el elemento que finalmente haga que las pymes comprendan esta realidad.

En general, las empresas han entrado en pánico con la crisis. La caída de ingresos les ha llevado a recortar gastos y a reducir su inversión en muchos terrenos, así como a ver el futuro de un modo mucho más complicado que nunca. Para las pequeñas y medianas empresas, el golpe ha sido mucho más duro que para las grandes, porque no suelen tener un músculo financiero lo suficientemente duro como para sobrevivir a las duras condiciones que impuso el confinamiento. El parón de la actividad se convierte para ellas en un elemento desestabilizador.

Sin embargo, la situación también las ha empujado a ser más creativas e innovadoras e incluso a abrazar elementos a los que durante años se han resistido. No hay más que pensar, por ejemplo, en el impacto que esta crisis ha tenido para el desarrollo del comercio electrónico. Aunque durante años se ha estado repitiendo la importancia de ser omnicanal para ser realmente competitivos, las pymes se han resistido mucho más al salto al ecommerce que las grandes empresas.

La necesidad de cambiar la cultura corporativa, de incorporar la tecnología y de abordar un terreno desconocido funcionaban como frenos de entrada. Con los consumidores encerrados en casa, sin embargo, no ha quedado más remedio que vender online o que implantar nuevos formatos de distribución, como cheques regalo, precompras o reservas.

Y quizás algo similar esté pasando con el marketing: las empresas necesitan mantener su imagen de marca y su conexión con los consumidores, fidelizándolos para que vuelvan una vez pase todo esto.

Preocupadas por el futuro, abiertas al marketing

Un estudio de MTM para la IAB británica ha aportado las primeras cifras sobre esta cuestión. Las conclusiones dejan claro que las pymes están muy preocupadas por el efecto que la crisis del coronavirus tendrá en su día a día, pero también que son más conscientes que nunca de que deben ofrecer algo diferente a los consumidores, que necesitan establecer vínculos positivos con ellos.

Un 64% de las pymes encuestadas en este estudio reconoce que temen por lo que traerá el futuro, aunque el mismo porcentaje siente que en los próximos meses se recuperará lo perdido.

Pero lo interesante no es solo lo que temen, sino también lo que creen sobre su relación con los consumidores. Así, al mismo tiempo un 70% asegura que comunicarse con los consumidores y transmitir sus servicios y productos es más importante que nunca. Un 58% asegura incluso que está trabajando para diversificar sus esfuerzos y estrategias en marketing y lograr así encontrar nuevas vías para relacionarse y comunicar con los consumidores.

Por tanto, estarían más interesadas y más abiertas, se podría concluir, en el marketing que nunca y más dispuestas a realizar diferentes acciones con las que conectar con los consumidores.