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Si uno pasa por delante de un McDonald's o un Burger King, puede comprobar in situ la alta proporción de familias con hijos pequeños entre sus comensales. No es de extrañar, por lo tanto, que estas cadenas de comida rápida sepan a quien dirigirse a la hora de atraer (o retener) clientes: a los más pequeños.

Y si llevan años ofreciendo juguetes con sus menús infantiles, es porque han comprobado que funciona. Además de sus niveles de ventas, ahora lo confirma un estudio publicado recientemente en el Journal of Pediatrics que concluye que los niños que ven anuncios de esos juguetes gratuitos, piden más insistentemente a sus padres que los lleven a comer allí.

El estudio analizó tanto los anuncios a los que podían estar expuestos los niños, como los hábitos a la hora de comer fuera de diversas familias con hijos de entre 3 y 7 años. Y lo primero que sorprende es que la mayoría de los anuncios en los que se hacía referencia a los juguetes gratuitos de estas cadenas de comida rápida (un 79%) se emitían únicamente en cadenas de televisión para niños, lo que muestra claramente que son los crios el público objetivo de esas campañas. Además, se halló una correlación entre el número de veces que se visitaban estos restaurantes, el número de televisores en casa y el tiempo que los niños veían la televisión (cuantas más teles en casa y más horas sentados delante de ellas, más iban esos niños a las cadenas de fast food).

Pero además, los niños que habían estado más expuestos a los anuncios, eran un 37% más proclives a insistir a sus padres para ir a comer allí. De media, el 54% de los niños habían pedido a sus padres que los llevasen a restaurantes de comida rápida que ofrecían juguetes gratis con el menú infantil, porcentaje que aumentaba hasta el 83% entre los niños que coleccionaban estos juguetes (que eran un 29% del total).

El juguete es más importante para los niños que la comida en sí misma

Aunque es fácil intuir la atracción que los juguetes suponen para los niños, este estudio muestra fehacientemente cómo las preferencias de comida de los pequeños están moldeadas, en parte, por la publicidad. Según uno de los investigadores, el mejor consejo que se le puede dar a los padres para evitar que los niños se pongan pesados con que quieren ir al McDonald's, es poner a sus hijos únicamente cadenas televisivas libres de anuncios.

Lo cierto es que estos restaurantes de comida rápida han sido muy criticados en el pasado por tentar a los niños con juguetes (en menús infantiles que eran de todo menos sanos). Un buen ejemplo es el de McDonald's que se vio "forzado" a disminuir el número de calorías del menú infantil debido a las presiones, así como a ofrecer alternativas más "saludables", pero que, eso sí, no ha renunciado a ofrecer juguetes con sus Happy Meals, algo que lleva haciendo desde hace más de 20 años.

Pero no son solo los restaurantes fast food los que sacan provecho de los juguetes, otros productos destinados al público infantil siguen la misma estrategia (que ahora se vuelve a demostrar efectiva): como determinados caramelos, helados, golosinas y otros dulces (muy característico es el Kinder Sorpresa). Son muchos los padres que han comprobado por sí mismos que para sus hijos los juguetes que acompañan a estos productos son mucho más importantes que el sabor del dulce en cuestión.