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Lo que hace poderosas a las redes sociales y lo que lleva a que las marcas y las empresas se interesen por ellas, ya sea como anunciantes ya sea como espacio para generar contenidos, son sus usuarios. Las redes sociales marcan su poderío anunciando números de usuarios al peso, por así decirlo, y manteniendo su potencial como escenario en el que se puede llegar a mucha gente. Luego se suma el que esos consumidores respondan a lo que se está pidiendo de ellos y generen mucho engagement y se tiene la foto completa de lo que las redes sociales venden y comparten como punto destacado con las marcas.

Por ello, las acusaciones de que la red social está llena de cuentas falsas, de cuentas spamers o de bots son tan peligrosas para su línea de flotación. No quieren que sus números de usuarios se pongan en cuestión y no quieren tener que aligerarlos para parecer menos poderosas y menos atractivas. A Twitter, a quien se acusó en no pocas ocasiones de que la red social estaba llena de cuentas-bot, ha ido haciendo purgas y más purgas a lo largo de los años (algunas de ellas dolorosas en términos de volumen de usuarios) para dejar claro ante sus potenciales clientes que se toma muy en serio el tener un control de quién es de verdad y quién no.

Pero ¿qué ocurriría si esas acusaciones fuesen contra la red social que asegura tener el mayor número de usuarios, esa que ha hecho de la idea de que si fuese un país sería uno de los más poblados del mundo?

Facebook y sus usuarios

Facebook es inmensa. Es la red social más popular y la que tiene más y más usuarios en todo el mundo. La compañía tiene además ciertas normas con las que intenta blindar que los usuarios que tienen sean de verdad. Una, y que ha tenido varias polémicas asociadas, es la del nombre real. Solo puedes darte (en teoría) de alta en la red social con tu nombre de verdad, el que aparece en tus documentos oficiales de identidad.

Sin embargo, todo el mundo conoce a alguien que opera en la red social con un nombre que es una versión del suyo real o con uno directamente falso. De hecho, rizando el rizo, uno de los ejecutivos de la red social Andrew Bosworth, llevaba varios años usando como nombre en Facebook su apodo Boz (hasta que el tema saltó a la red y cambió su identidad en su perfil). ¿Implica esto que las reglas de Facebook son en realidad fáciles de romper?

Las cosas podrían ser mucho peores para Facebook que simplemente que algunos de sus usuarios empleen sus apodos como nombre en la red social. Podrían, de hecho, suponer que un número importante de sus usuarios no son reales, como acaba de apuntar un estudio sobre la base de usuarios de la red social. Es importante recordar, eso sí, que el origen del estudio está en un crítico muy duro con Facebook. Como recuerdan en Mashable, Aaron Greenspan es un crítico de la red social que estuvo metido en procesos judiciales contra Mark Zuckerberg sobre el nombre de la red social.

La mitad de Facebook ¿es humo?

¿Qué es lo que señala el estudio? El informe apunta que Facebook "no tiene y no tendrá nunca" una manera clara e incuestionable de medir cuántas cuantas falsas hay en la red social. Esto supone que no puede saber a ciencia cierta quién es real y quién es 'de mentira'. "Teniendo estos factores en cuenta, estimamos que el 50% o más de los actuales usuarios activos mensuales de Facebook son falsos", señalan las conclusiones del estudio. En las conclusiones, el estudio es además ultracrítico con la red social, a la que acusa de ser el mayor fraude del momento y de convertirse en un arma de propaganda política.

Facebook ha ya rechazado lo que el estudio señala y ha apuntado que las conclusiones del estudio están "inequívocamente mal". Aun así, y como apuntan en Mashable, un grupo de inversores podría haberse tomado en serio lo que el estudio señala, porque desde que apareció el informe las acciones de la red social han bajado.

Facebook presentará resultados en breve, aunque los analistas están convencidos de que los números serán positivos, a pesar del año que lleva lleno de escándalos.