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Uno de los sueños de los niños actuales, cuando se les pregunta qué quieren ser de "mayor", es el de convertirse en un youtuber de éxito. Esto ocurre por varias razones. Los niños conocen muy bien YouTube y son fans de esos youtubers populares, por los que los toman como una especie de modelos de rol de lo que pueden ser. Pero, además, en los últimos años se ha asentado una narrativa sobre lo que son los youtubers y sobre lo que se consigue cuando se logra el éxito en esa profesión. El youtuber está nadando en dinero. Es el nuevo rico de la era de internet.

La realidad es mucho más complicada que eso. Por un lado, no todos los youtubers se han hecho millonarios con su trabajo en la red de vídeos y no todos han conseguido que sus rentabilizar tanto sus contenidos. Por cada youtuber que hace millones con lo que sube a la red, hay otros muchos que no logran hacer más de unos pocos euros cada mes con los anuncios que sirven vinculados a sus contenidos.

Por otro lado, monetizar los contenidos en la red de vídeos es cada vez más complicado y cada vez más difícil. Los ajustes que Google ha hecho en cómo se pueden monetizar los vídeos, pero también el modo en el que se sirven los anuncios y cómo se empieza a contar la publicidad y el momento en el que se puede cobrar por ella (o recibir un pago) no han hecho las cosas muy sencillas a los creadores de contenidos. Entrar en la lista de los youtubers que más ingresan es, en realidad, cada día más complicado.

Los nuevos formatos publicitarios que está ofreciendo YouTube hacen que monetizar los contenidos sea cada vez más difícil y más complicado. Entre las nuevas ofertas de anuncios están los vídeos de escasos segundos, formato que intenta evitar el hartazgo de los consumidores ante los contenidos publicitarios más largos pero que hacen que sea mucho más complicado para los creadores de contenidos lograr monetizar el contenido porque es mucho menos probable que el consumidor haga clic en ellos.

No te haces rico con YouTube

Las reglas del juego en YouTube son de que, de todos los ingresos publicitarios que se generen vinculados al contenido que se ha subido, el creador de contenido se lleva el 55%. Pero a pesar de ello es muy complicado lograr hacer ingresos o que estos sean un punto de partida sólido, especialmente desde que YouTube marcó que se necesita un mínimo de 1.000 suscriptores y de 4.000 horas de visionado (todo durante un período de 12 meses seguidos) para poder optar a ingresos publicitarios.

Algunos estudios ya han demostrado de forma clara que no todo el mundo se hace rico con YouTube. la media de ingresos del top 3% de los generadores de ingresos en vídeo en YouTube es de 12.000 dólares al año.

A eso hay que sumar, como apuntaba un popular youtuber que ha desglosado cómo hacen dinero, que no todos los contenidos que publican se pueden monetizar. Por ejemplo, si hay algún sonido que pueda estar bajo copyright, los ingresos de ese vídeo ya no irán a ellos. En su caso, de todo el contenido que lanzaba, solo podía monetizar el 7%. En su caso, el año que más hizo estuvo en los 17.894,73 dólares.

Si gana dinero y el negocio le sale rentable es porque hace dinero de otra manera. Los anuncios de YouTube no le dan dinero ni le hacen rico (no le dan ni para vivir con un sueldo mínimo al mes). Para encontrar ingresos tiene que echar mano de otras cosas y de productos derivados.

Los youtubers empiezan a quemarse

Por eso, no sorprende descubrir que los youtubers empiezan a estar quemados. Lo están, por un lado, porque la exposición que implica ser un youtuber de éxito es muy elevada y el peaje que se acaba pagando en términos psicológicos también lo es. Es un trabajo de estar siempre expuesto y visible en redes sociales, a un nivel que hace que la presión sea muy elevada.

Pero, por otro lado, lo están porque para poder triunfar (o simplemente hacer que los contenidos sean rentables) tienen que trabajar de un modo casi extremo y tienen que estar generando contenidos a una velocidad muy elevada. Los cambios que YouTube aplica no hacen que las cosas sean más sencillas para ellos, sino que en realidad les han llevado a perder ingresos en los últimos tiempos.