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El vídeo no para de crecer y crecer, y su peso en el tráfico online es cada vez más importante

Si una palabra se puso de moda durante este año entre los expertos en marketing fue la de vídeo. Los expertos no paraban de analizar el impacto que esta herramienta tenía a la hora de profundizar en los mensajes enviados a los consumidores, a la hora de lograr más engagement o a la hora de crear mensajes que los consumidores están más dispuestos a compartir con sus propios contactos.

Pero el análisis no era únicamente teórico, ya que los datos estadísticos también apoyaban estas previsiones y estas teorías. El consumo de vídeo creció de forma notable en los últimos años y los anuncios subieron en ese formato de forma decisiva durante el período. Las marcas no paran de invertir en vídeos, ya sea creando sus propios contenidos o ya sea posicionándose en los vídeos de los demás a través de la publicidad. Solo en YouTube (que es el principal jugador en este mercado) la compra de anuncios durante el período creció en un 200%.

¿Quiere esto decir que todo está ya dicho y que todo está ya hecho? ¿Se han quedado las marcas sin margen de novedad en el terreno del vídeo y no hay mucho más que puedan hacer o decir para posicionarse en este terreno? ¿Está ya demasiado maduro el mercado del vídeo como para que se pueda eliminar de la lista de elementos que serán tendencia en el futuro?

Lo cierto es que los expertos no creen que todo esté dicho o hecho en el mundo del vídeo y lo cierto es que hay quienes siguen poniéndolo entre la lista de cosas que serán importantes y novedosas durante el futuro. Puede que el vídeo haya crecido mucho y puede que lo haya hecho de forma especialmente notable durante los últimos meses, pero los expertos auguran que todavía tiene mucho margen de maniobra y que aún crecerá mucho más. Los analistas no dudan en incluirlo entre las grandes tendencias para el año que viene, tanto que hay para quienes el vídeo será, de hecho, una de las grandes tendencias en 2016. Eso es lo que cree Hootsuite, que lo ha destacado como uno de los grandes elementos para el año que viene, aunque con una peculiaridad.

2016 será el año del social video, esto es, del vídeo social. Durante este año han aparecido diferentes servicios de nueva generación que han añadido una nueva capa a los contenidos sociales y que han hecho que el vídeo sea mucho más accesible. Ahí están servicios como Meerkat o Periscope, que se han puesto de moda y han creado un pico de atención relacionado con ellos. De pronto todas las marcas querían experimentar con los vídeos en directo en los entornos sociales. Pero además de estos servicios también han cambiado las opciones de vídeo generales que las redes sociales ofrecen: cada vez más redes sociales permiten publicar vídeos directamente en los perfiles y cada vez más de esas redes sociales están luchando para posicionarse dentro del sector y ganarle la partida a YouTube como el lugar al que los internautas recurren para ver vídeos.

Pero más allá de los elementos contextuales y genéricos, existen otros datos que apuntalan la idea de que el vídeo social será una de las grandes tendencias de 2016 y una que cada vez tendrá más peso y más importancia.

El vídeo no para de crecer y crecer

El peso del vídeo en el tráfico online es cada vez más importante, lo que demuestra que los internautas están mucho más centrados que nunca en estos contenidos y que están más deseosos que nunca de acceder a los mismos. Los internautas quieren vídeos y más vídeos y no solo están viendo los vídeos de los demás sino que además los están produciendo ellos mismos. Según datos de Cisco, las previsiones son impresionantes. En ese año, el vídeo ya supondrá el 80% de todo el tráfico global de la red.

Los consumidores estarán además subiendo muchos vídeos. Según sus estimaciones, cada segundo se compartirán cerca de un millón de minutos de vídeo, lo que hará que si alguien quisiese sentarse y ver todos los vídeos que se suben a la red en todo el mundo en un mes tendría que dedicarle a la tarea 5 millones de años. Teniendo en cuenta que las redes sociales son la plataforma favorita de los consumidores para compartir contenidos, no cuesta mucho imaginar dónde serán subidos esos millones de años de contenidos.

El vídeo es cada vez más personal y más individual

Lo impresionante es, además, que las estadísticas no son solo generales, por así decirlo. No es que se estén subiendo muchos vídeos de forma general a la red sino que además se están subiendo muchos vídeos de forma individualizada a internet. No es que las plataformas de streaming estén compartiendo contenidos.

Lo están haciendo las personas uno a uno y están accediendo de forma regular a ellos. Según datos de Facebook, el número de vídeos que suben los internautas a la red social ha crecido de forma global en un 75%. No solo han subido los vídeos que comparten, también los que reciben. La presencia de vídeos (tanto de sus contactos como de las marcas) en su feed de noticias se ha multiplicado por 3,6 en un año.

Incluso en YouTube, que tiene un mercado más maduro y por tanto debería presentar cifras de crecimiento mucho más modestas, los números son impresionantes. El número de horas que los consumidores dedican a ver vídeos en YouTube subió en un 60% interanual y el número de usuarios que ven contenidos lo hizo en un 40% (también interanual).