Somos espejos vivos, que no reflejamos individualidades y sí culturas. Asesoría de Marketing y cultura...
PuroMarketing

La cultura organizacional es un conjunto de valores, creencias y patrones de comportamientos aprendidos y vinculados a una herencia psicosocial, que se desarrolla dentro de un marco de procesos simbólicos, que se van remodelando en el transcurso de las circunstancias o contingencias sociales y mercadológicas, condicionando en gran parte el sentimiento, el comportamiento y la forma de hacer de la organización.

Las organizaciones poseen culturas diversas, marcadas por los acontecimientos pasados, presentes y sus expectativas, es un proceso dinámico de formación de conducta, caracterizando una especie de ambiente o clima psicológico emocional que afecta y se refleja en todos los integrantes, estructuras y sistemas de la organización.

Cuando nos referimos a cultura organizacional también tenemos que hablar de ideologia, pues esta impregna y es inherente al ser humano, se trata de un compuesto de valores complejos que se asocian a sistemas de juicio, cabe observar que hacer un juicio de valor es mucho más fácil que racionalizar sobre lo que está ocurriendo, este tipo de juicio no depende de análisis apenas de registros cerebrales que permiten al individuo actuar sin pensar. La ideologia empresarial es un cuerpo de valor aceptado tácita o declaradamente, engloba a toda la organización, donde sus proveedores, colaboradores y clientes también son partícipes.

La composición de la cultura y de la ideología organizacional tiene que ver con la política, filosofía y religión, en gran medida está arraigada a los valores y creencias personales de sus fundadores, así como de sus líderes actuales.

Thomas Peters y Robert Waterman jr. (en su libro In search of excellence) hicieron un análisis que las empresas de mayor éxito, eran las que poseían un acentuado sistema de valores y creencias (toda empresa desarrolla una cultura, formalizada o no).

Cuando hablamos de creencias siempre hay un fondo místico, todos tenemos un concepto de lo sagrado, por más racionales que seamos, algo en nuestro interior nos entrelaza a lo místico. No pretendo profundizar en debates de lo que es la mística, pero todos podemos entender que la experiencia humana busca elevarse a un conocimiento más profundo sobre su existencia y su esencia, la introspección y reflexión sobre estos temas, siempre pasan por lo divino, élan vital, la moral, la religión o la filosofía.

¿Qué influencia puede tener la mística en la cultura organizacional? - Podemos encontrar empresas administradas por fundadores o líderes con diferentes creencias, religiones, filosofías y maneras de entender la vida, nos puede parecer que estos factores son irrelevantes, pero la "FE" o "filosofía de vida" , incide en la cultura y ética de la empresa. Por ejemplo, un líder judío ortodoxo desarrollará un sentido cultural e ideológico distinto a un líder ateo pragmático, pues estos tienen conceptos distintos de lo correcto, del bien y del mal. En ningún caso me refiero a lo que es mejor o peor, solamente se trata de una ejemplificación, la religión y sus teologías morales y éticas exige su práctica ya que está fundamentada y dependiente de la concepción de un ser supremo, "Dios" como creador y autor siempre está en el fondo de toda concepción del bien y del mal. La filosofía busca racionalizar y reflexionar sobre la dignidad humana y de su propósito existencial sirviendo de orientación a líneas de pensamientos, valores y principios. Siendo así, podemos comprender que un ateo pragmático puede tener fuertes convicciones de valores morales y éticos, cultivados por la educación filosófica. Seguramente tanto uno como el otro buscarán rodearse de patrones de afinidad y confianza, los valores y creencias compartidos son factores facilitadores del entendimiento y convivencia, aportando de esta forma la mencionada afinidad y confianza.

Joanne Martin (Universidad de Stanford) decía : "Las organizaciones son sistemas compuestos de ideas cuyo sentido debe ser administrado".

En los tiempos que corren, el cuestionamiento es que tipo de líderes y de personas estamos formando. Las nuevas tecnologías principalmente las de comunicaciones nos están abocando a una sobrecarga informativa (infoxicación), en esta nueva aldea global todo es instantáneo y descartable, nada es sorprendente ni tampoco escandaloso, parece que es normal que el dinero o la economia justifique y esté por encima de lo correcto, no se busca profundizar ni comprender, más que la verdad se impone la pos verdad, la narrativa y la manipulación en las RRSS y los grandes medios de comunicación nos dirigen a sus intereses, dando sustentación a procesos de dominación ideológica o simbólica (una misma línea de dominación ideológica puede tener más de un color y se puede proclamar de izquierda o derecha) la educación que debería generar filtros de defensa en relación a este tipo de actuaciones en realidad es un coadyuvante del sistema establecido, que por cierto, se encuentra caducado y anclado a una época pasada, como resultado hay muy poca formación filosófica, ética o de valores de convivencia, lo que está generando una masa de personas con conocimientos superfluos y alienadas de la realidad, sin propósitos espirituales o filosóficos donde el "YO" se sobrepone a todo y a todos. En este nuevo paradigma pasamos de una teología dogmática a una "FE" customizada, parece que todos tenemos nuestro propio "DIOS", el que nos conviene y todo perdona.

Somos espejos vivos, que no reflejamos individualidades y sí culturas:

Hoy se habla mucho de responsabilidad social en las organizaciones pero si sus líderes e integrantes no tienen una base filosófica o teológica de "FE", bien fundamentadas, difícilmente crearan códigos éticos adecuados para construir un mundo mejor.

"Nada educa a nadie, nadie se educa a sí mismo, las personas se educan entre sí con la mediación del mundo" - Paulo Freire.