PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas en Español

Hace unos años, todo el mundo juraba por aplicaciones móviles. Una empresa que se pretendiese tenía que crear su propia app si quería estar a la última y llegar a los consumidores más jóvenes, que empleaban dispositivos móviles o, en realidad, cualquier tipo de consumidor. Porque tener una app era inevitable, una muestra del signo de los tiempos, y las propias aplicaciones se convirtieron en una burbuja a la que se prestaba mucha atención. Hasta el supermercado de la esquina lanzaba su aplicación en la que en realidad no permitía hacer muchas cosas.

Y aunque ya hace años aparecieron las primeras voces críticas que hablaban de una burbuja, lo cierto es que pocos eran los que pensaban que la burbuja de las apps iba a estallar hasta no hace mucho. ¿Se va a acabar el boom de las aplicaciones móviles? Por el momento, existen posiciones encontradas sobre qué va a pasar con el interés del consumidor sobre las apps, aunque lo cierto es que no se puede discutir que el uso que los internautas hacen de ellas va a cambiar. Y quizás lo que se va a acabar es la idea de la app por la app: los consumidores si van a usar más aplicaciones, pero emplearán aplicaciones que sirvan para algo.

Ya se puede ver en el mercado. Los españoles, por ejemplo, usan de forma mayoritaria aquellas apps que tienes un uso. La tendencia de consumo en el país muestra como los españoles emplean sobre todo apps de mensajería, como la ubicua Whatsapp (que los usuarios usan de forma tan regular y con una base tan diaria que muchos seguro que ya ni recuerdan que es una aplicación).

El futuro podría pasar por las apps que permiten comprar. El m-commerce, al fin y al cabo, está de moda y la tendencia es que cada vez más y más consumidores empleen sus dispositivos móviles para hacer compras. ¿Qué mejor por tanto que dirigir al comprador a la propia app de la tienda? Según un estudio del Apigee Institute, en 2015 el retail tendrá una estrategia de 'mobile first' en el que la aplicación será la llave para llegar al consumidor.

Al fin y al cabo, las aplicaciones asociadas a tiendas y que permiten lanzarse al m-commerce han ido ya ganando popularidad durante el año saliente y los consumidores se muestran cada vez más receptivos hacia ellas. Un 73% de los compradores online aseguran que prefieren comprar a aquellos vendedores que les ofrecen una app para sus dispositivos móviles.

La app, ¿la diferencia del m-commerce?

El estudio basa esta predicción de que las apps tomarán protagonismo para las tiendas en 2015 en dos elementos clave. Por una parte, recuerdan el dato de que los consumidores se sienten mucho más inclinados al m-commerce con una aplicación de la propia firma. Por otro, el internet de las cosas será un empujón final.

"Creemos que se verá un crecimiento en apps avanzadas tanto con capacidades del internet de las cosas (como seguir a los consumidores por la tienda u ofrecer información específica basada en la localización) y el diseño adaptado (aprender del consumidor y servir datos basados en el contexto)", apunta a BizReport Bryan Kirschner, director del Apigee Institute. Sobre este último punto, un 63% de los consumidores asegura que se siente más satisfecho con el uso de esas últimas aplicaciones, lo que supone un elemento diferenciador para aquellas empresas que sepan aprovecharlo.

Las grandes superficies y los grandes gigantes del ecommerce, véase Amazon, serán los que en principio capitalicen este interés y esta tendencia, lo que supone un riesgo para las compañías más pequeñas, que verán como esas firmas se llevan el mercado. Los pequeños tendrán, por tanto, que esforzarse para posicionarse y para no dejarse arrastrar por los grandes.

be beyondFundación GalaEventos KinépolisESERP Business & Law SchoolFlyeralarmUDIMA, Universidad a Distancia de MadridGetfluenceExaprintIEBS Digital Business SchoolCEF Centro de Estudios FinancierosUPF Barcelona School of ManagementMedianzo