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Se llama ChihiraAico y es la sensación de la feria de electrónica CES 2015, al menos de los que se han acercado hasta el stand de Toshiba. En concreto, hablamos de una androide que, según ella misma explica, tiene la capacidad de realizar varias actividades, cual ser humano. Entre ellas, a atender clientes, personas, cantar e incluso dar las noticias.

Un robot que surge como resultado de la idea de un conjunto de empleados de esta compañía, los cuales esperan que esté lista para salir al mercado japonés en el año 2020, justo coincidiendo con la gran cita deportiva que se llevará a cabo en su capital en tal verano: Los Juegos Olímpicos de Tokio.


De hecho, el objetivo que se pretende es que esta iniciativa esté presente en el citado evento, cumpliendo la función de asistente de los visitantes de las distintas competiciones deportivas que tengan lugar durante esos días. Sin embargo, las funciones de ChihiraAico no acabarán aquí, pues una vez finalice este evento se espera que este robot androide pueda ser instalado en centros de trabajo, como hospitales, y varias industrias diferentes.

La iniciativa de Toshiba ha sido la sorpresa de la actual edición de la feria CES, y ha recibido tanto buenas críticas como malas opiniones. Entre estas últimas destaca su imagen extraña y su aspecto poco humano. Entre los puntos fuertes, la innovación que supone, hasta el punto de poder cambiar el entorno humano en pocos años.

Una apuesta que no hace sino incrementar el interés por los robots y el rol futuro que estos inventos van a suponer en un futuro mucho más próximo a lo que todos nosotros esperamos, sobre todo por las funciones que pueden cumplir de cara al envejecimiento de la población y al auge y potenciación de la productividad en el ámbito empresarial.

La apuesta de futuro

Así, a nadie debería extrañarle que los robots sean una innovación especialmente desarrollada en Japón, un país que se caracteriza, además de por su gastronomía y alto potencial para el desarrollo tecnológico, por el envejecimiento de su población, con tasas cada vez más importantes de personas mayores.

Esta tendencia ha generado que la pirámide poblacional japonesa cuente con una base cada vez más menguada en pos de una cúspide que engrosa año y año. Una prolongación de la vida que sin duda hay que celebrar pero que supone un auténtico reto para este país, que debe apostar por el desarrollo de soluciones que den apoyo a estos ciudadanos.

Y para ello, nada mejor que los robots androides, cuyo futuro más inmediato en este país está pensado para dar atención de primera mano a la población de edad más avanzada con respecto a la toma de sus comidas y medicinas. Pero si pensábamos que estos inventos únicamente van a estar destinados al componente asistencia, nos encontramos muy equivocados con respecto a su finalidad principal: la de dar calidez al entorno de los mayores. Así, estas nuevas tecnologías están desarrolladas para transmitir sentimientos a los usuarios, de modo que las emociones no están reñidas con la tecnología, al menos desde el punto de vista de los responsables de estos proyectos.

Una iniciativa con recorrido

Sin embargo, los robots androides no son una novedad en el mercado, ya que son muchas las empresas y sectores que se han puesto manos a la obra en este sentido. El sector bancario o el propio Mc Donalds, sin ir más lejos ya han probado esta tecnología, que les está ofreciendo excelentes resultados.

Tanto, que la mejora de la productividad de estas compañías se ha constatado, al igual que puede suceder con otras tantas industrias. Sin embargo, el auge y desarrollo de estos robots también ha traído su lado conflictivo, que está relacionado con la desaparición de puestos de trabajo, que algunos analistas ya se han encargado no solo de confirmar, sino de cifrar en entre 30 y 90 millones de empleos. Una cifra nada desdeñable, sobre todo a tenor de la situación económica que atraviesa muchos países, el nuestro incluido.