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Cuando se habla de marcas y de empresas, simple no parece una palabra que se quiera meter en el discurso. No se quiere ser una 'marca simple', porque esto parece casi como una manera de presentar a la marca 'de menos'. Sin embargo, en el mundo del marketing y en el mundo de la estrategia, ser una marca simple está más bien lejos de ser un problema y sí, en cambio, un poderoso activo.

Ser una marca simple implica que se está llegando al consumidor de una manera sencilla: las marcas simples son aquellas sobre las que los consumidores tienen claro qué hacen y aquellas que comprenden igualmente de un modo fácil. Y saber qué hace una marca y comprenderla es muy importante porque ayuda a, directamente, consumirla. Algo que sabemos para qué vale o cómo usarlo es algo que compraremos o consumiremos.

La importancia de estas marcas es algo que acaba de demostrar el estudio que sobre la cuestión ha elaborado Siegel+Gale, que ha analizado cuáles son las marcas más simples del mercado global y cuál es la percepción que de ellas tienen los consumidores. "Nuestro estudio reafirma la creciente demanda de experiencias transparentes, directas y simples que hacen la vida más fácil", apunta el co CEO de Siegel+Gale, Howard Belk, recodando que "la simplicidad paga".

Mejores datos en consumo y en recomendación

De hecho, sus estimaciones económicas muestran un dato un tanto abrumador: las compañías que no están siendo capaces de ofrecer experiencias simples y sencillas a sus consumidores están perdiendo miles de millones de dólares. Sus estimaciones apuntan a que están dejando "sobre la mesa" 98.000 millones de dólares en potencial mercado por ser excesivamente complicadas.

Los vínculos de los consumidores con aquellas marcas que resultan más simples y más sencillas son muy poderosos. Un 55% de las personas reconoce que está dispuesta a pagar más por experiencias de consumo que sean más simples y un 64% es más proclive a recomendar una marca a los demás si esta ofrece experiencias sencillas.

Las cosas no solo les van bien a estas marcas con los consumidores en su relación directa con ellos, sino que además tiene un impacto positivo en la percepción de la compañía como algo valioso. Desde 2009, el estudio ha estado siguiendo en bolsa al conjunto de las 10 empresas que mejor lo hacen en simplicidad - creando una especie de índice alternativo propio - para ver cómo esta posición afecta a su valoración bursátil. Las compañías que mejor lo hacen en simplicidad han ganado en bolsa un 830% en crecimiento, muy por encima de los datos de los principales índices bursátiles.

Además, la simplicidad se ha convertido en una especie de obligación por el contexto. Como explican en la nota de prensa de presentación de los resultados del estudio, el clima de incertidumbre global económica, cultural y política hace que los consumidores quieran que las marcas y sus productos sean sencillos y fáciles de comprender. Las cada vez más elevadas expectativas en experiencia de usuario también hacen que la simplicidad se cotice al alza.

Netflix, la marca más simple

¿Y cuál es la marca más simple del mercado? La ganadora el Netflix, que ha subido este año además en percepción de sencillez y ha logrado ser por primer año la marca más sencilla del mercado.

Los consumidores tienen claro para qué sirve, cómo usarla y también cuáles son sus puntos fuertes. A eso se suma la apuesta que la compañía de VoD está haciendo por el contenido propio y el de calidad: ayudan a posicionarlos de forma destacada en el mercado y frente a los consumidores.

Las marcas más sencillas del mundo

Tras Netflix se posicionan Aldi (que era el año pasado la primera marca del listado), Google, Lidl y Carrefour, conformando así el top cinco. Lidl y Aldi han logrado posicionarse de un modo destacado porque, como explican en el análisis de resultados los responsables del estudio, han jugado bien sus bazas. Su comunicación con los consumidores es clara, sus precios son competitivos y sus productos de marca blanca cuentan también ahora con nichos premium.

El top diez se completa con McDonald's, Trivago, Spotify, Uniqlo y Subway. Burguer King, Miele, Amazon, Ikea, Walmart, Sony, Samsung, Honda, Asos y Nokia completan el listado hasta el número 20.

La única marca española que aparece en la lista es Zara, que ocupa el puesto 64 con una caída de 33 posiciones. Es de hecho superada por H&M, en el puesto 50 (aunque también cae 32 posiciones).

El problema de los medios y las redes sociales

En el listado no aparecen medios y solo unas cuantas redes sociales. Twitter está en el puesto 88 (y pierde 21 posiciones frente al año pasado), Instagram en el 78 (con -23) y YouTube en el 26 (con -18). Facebook se queda en el 91 y pierde 9 puestos.

Como explican en los resultados, no son datos sorprendentes. El contexto de las fake news y todas las noticias y análisis sobre campañas de desinformación en los últimos tiempos les han pasado factura y han hecho que su percepción como compañías simples se desplomase.