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El número de seguidores de una cuenta en redes sociales no es indicativo de su éxito, o de que ésta tenga una comunidad estable en torno a la marca. Desgraciadamente esta cifra es fácilmente falsificable, a base de comprar ·fake followers· o falsos seguidores. Algo que únicamente aporta un número para una lista de individuos fantasma, que nunca van a interactuar con la marca.

BarracudaLabs muestra que existen muchas empresa que se dedican a comercializar con el número de seguidores. Sin ir más lejos, en eBay puedes encontrar 52 empresas que por un coste ridículo inflan tu cuenta de resultados. Con estas facilidades, puede resultar hasta tentadora, la idea de conseguir sin esfuerzo alguno unos resultados que normalmente requieren de grandes dosis de trabajo y una buena estratega, a más de uno le resulta muy atractiva. Sin embargo, pensándolo fríamente ¿de qué te sirve? Vas a conseguir miles de seguidores, es cierto, pero su nivel de interacción es nulo, algo que puede incluso perjudicar la imagen de tu empresa.

Para obtener resultados en las redes sociales, la base no está en acumular seguidores; reales o no. La marca ha de desarrollar una estrategia, centrada en aportar valor, crear conversación y generar engagement con sus seguidores. Solo así su actividad podrá tener notoriedad y conseguir los objetivos previstos. SumAll indicaba a mediados del mes pasado que el valor medio de un tuit es de 25,62 dólares; una cifra que desciende considerablemente en el caso de que la cuenta tenga seguidores falsos.

Se estima que existen más de 99.000 cuentas falsas en Twitter. De momento, Twitter no ha tomado ninguna medida al respecto, dado que considera que es sumamente complicado detectarlas, aunque en ocasiones sí que ha puesto en práctica iniciativas contra el spam. 

Ejemplos sonados de grandes empresas que han comprado followers

Recientemente publicábamos los resultados del estudio firmado por Andrea Stroppa y Carlo De Micheli, cuyo proyecto de investigación se centró en averiguar cuál había sido el procedimiento utilizado por las cuentas de importantes marcas para conseguir un elevado número de seguidores en un solo día. Así, intentaron establecer contacto con firmas de la talla de Louis Vuitton, Mercedes-Benz o Pepsi, así como de celebridades y figuras públicas como los políticos Newt Gingrich, Jared Polis o los cantantes de rap 50 Cent y Sean Combs (Diddy).

Como resultado de su trabajo, destacamos que Mercedes-Benz no se prestó a explicar cómo había conseguido 28.283 seguidores en un solo día, lo que implica un aumento del  21.000%. Por su parte, Pepsi no aportó datos concluyentes sobre el espectacular logro de 71.686 followers en menos de 24 horas.

Precisamente las grandes marcas son quienes deberían dar ejemplo, ellas disponen de la notoriedad suficiente como marca para atraer a los seguidores, y además su presupuesto es bastante mayor que el de los pequeños. En cambio, el dinero no da la felicidad, para obtener resultados satisfactorios es necesario invertir en acciones de calidad y dar motivos día a día a los seguidores para que quieran estar de su parte.

El share, verdadero indicador del éxito en redes sociales

El impacto de las redes sociales y su flujo constante de información dada la participación activa y frenética de todos sus miembros ha generado que todo tipo de medios terminen por quedar rendidos a su poderosa influencia. Pero al igual que ocurre con otros medios, ahora ya no solo importan las mediciones tradicionales de audiencia. Las redes sociales han cambiado muchos de estos paradigmas donde más que el número de seguidores, otros indicadores como el "share social", que engloba el volumen de retweets, likes, comentarios, etc..., se ha posicionado como la mejor referencia para medir el impacto y la relevancia de medios y contenidos. 

La compra de seguidores o fans solo alimenta una falsa apariencia que queda en evidencia cuando la propia comunidad se muestra inerte, inactiva y medio muerta. Todo un depósito de cadáveres sin vida propia que puedan realmente ayudar a promover nuestras diferentes acciones o la propia información que generamos y compartimos.

Un alto share social es indicativo de una comunidad fiel, activa y alimentada de engagement y recursos relevantes. Esta es la forma de descubrir el engaño de quienes se basan solo en números que no se ven reflejados en el impacto de sus acciones. Y la mejor forma de ser testigo de este crecimiento real de seguidores, es aportar verdaderamente valor a través de cada una de estas acciones, de la información, los contenidos de calidad y de aquello que decimos o compartimos. Prueba evidente de que nuestra comunidad es verdaderamente importante y sobre todo, real, activa y con vida propia.