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Las televisiones conectadas hacen que se vuelva al televisor como pantalla 
La televisión conectada y los contenidos bajo demanda  experimentan una época dorada y se desmarcan de la tv tradicional

En los 90, la experiencia de ver la tele era familiar. Eso explicaba, por ejemplo, cómo se estructuraban los capítulos de las series. Tenían diferentes tramas que se podían leer por grupos diferentes porque intentaban llegar así a todos los espectadores que estaban viendo la serie. Dado que en el sofá del salón estaba la familia, había que crear historias que funcionasen para diferentes grupos de edades.

Todo esto desapareció durante este siglo. Primero, se fragmentó el modo en el que se accedía a los contenidos, ya que cada grupo buscaba aquellos contenidos que le interesaban y la programación se fue haciendo más de nicho. No tienes que sentarte con tus padres y tus hermanos diligentemente para ver todos lo mismo. Segundo, la irrupción del streaming y de los dispositivos móviles ha conseguido que todos tengamos una pantalla propia y que en ella podamos ver lo que realmente nos interesa a nosotros y no al grupo.

Si a eso se suman los cambios sociales, en los que los hogares son cada vez más diversos y menos parecidos a los de los años 90, se puede comprender mejor el contexto en el que ha cambiado el modo en el que se accede a los contenidos. La televisión ha caído en uso, pero también el acto social de ver contenidos en grupo. Eso no quiere decir que no se comente qué se ve con los demás (quizás se haga más que nunca), pero es de otra manera. Ahí están los hashtags de las emisiones del momento en Twitter.

La pandemia nos ha encerrado en nuestras casas y ha reducido nuestra capacidad de movimientos. Hacemos cada vez menos cosas fuera de casa, por razones obvias, pero también hemos perdido el contacto que manteníamos con algunas de las personas de nuestro círculo cercano. Esto ha llevado a que busquemos intentar recrear esas experiencias y también, por ello, que cambiemos nuestro comportamiento en el consumo de contenidos. La tele de los 90 no ha vuelto, pero sí nos hemos vuelto más sociales en cómo accedemos a todo ello.

Así, y aunque no estén de forma presencial juntos, los espectadores de VoD están intentando crear la ilusión de conexión con sus seres más cercanos. Según un estudio de The Diffusion Group, las "watch parties" han aumentado en peso y tirón. Las watch parties vienen a ser una quedada virtual para ver un mismo contenido y comentarlo. Durante el año de la pandemia, según las cifras del estudio, uno de cada 7 adultos ha visto un programa, una serie o una película con sus amigos y familiares vía watch party online.

Por ello, no sorprende el dato que aportan en las conclusiones del estudio: no solo creció el uso de las teles conectadas, sino también de los servicios de videochat. Los usuarios han empezado a usar, de hecho, apps especializadas para hacer este tipo de experiencias. El estudio apunta la importancia que estos comportamientos tienen entre los usuarios más jóvenes y también el potencial por explorar que tiene en terrenos como las emisiones de deportes.

La vuelta a la sala

Al mismo tiempo, y de forma paralela, también se está notando una tendencia: la gente está volviendo a la sala de estar. También aquí tiene un peso destacado la televisión conectada. En la última década, como señala en este caso un estudio de Comcast que parte del mercado estadounidense, el consumo de contenidos audiovisuales se ha fragmentado entre diferentes dispositivos. Ya no necesitabas la tele para ver series o películas y los consumidores lo tenían muy presente.

Sin embargo, en el último año, los espectadores han vuelto a la sala. Se han vuelto a sentar frente al televisor (lo que no implica que vean la televisión lineal: la tele es el nuevo punto de acceso a la red).

Para detectar la tendencia, el estudio se ha centrado en analizar los patrones de visionado de los anuncios que se sirven con los contenidos audiovisuales. En el cuarto trimestre de 2012, solo el 12% de los visionados de anuncios se hacían en dispositivos que no fuesen ordenadores. En el segundo semestre de 2020 fueron el 84%.

Las televisiones conectadas son el 62% de todos los visionados de anuncios (dispositivos que convierten la televisión en smart, como Fire TV, suponen el 72% de esas impresiones).