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La televisión fue durante mucho tiempo el medio de comunicación por excelencia: era el ídolo de las masas. Los contenidos que emitían en la tele y los programas que triunfaban en la pequeña pantalla eran los que marcaban no solo las conversaciones sino los gustos de los televidentes. Las familias se sentaban juntas a ver sus programas favoritos (y ya no lo hacen), los anuncios de la tele eran conocidos por todos los espectadores y los padres se preocupaban sobre si sus hijos estaban pasando demasiado tiempo delante de la tele. Esto ya no sucede ahora. La tele ya no es la reina de la casa e internet se está tomando cada vez más ases de la baraja.

El vídeo, se dice, mató a la estrella de la radio. Y la estrella de la radio mató, se podría añadir, a la del cine. Ahora, internet está acabando con la de la tele, como han ido demostrando diferentes estudios que apuntan que cada vez vemos menos la televisión y que cada vez accedemos a más contenidos en internet. A los argumentos habituales y las estadísticas que han ido demostrando que cada vez son más los consumidores que están apagando su televisor, se pueden sumar ahora estas cuatro.

Menos licencias de televisión

Uno de los medidores habituales que permiten saber cómo está penetrando la televisión entre los ciudadanos y cómo consumen estos contenidos es el de analizar el número de licencias de televisión que son pagadas de forma regular en aquellos países en los que las televisiones públicas se sostienen con este tipo de impuestos. Es el método que emplean, por ejemplo, en Reino Unido, donde los ciudadanos deben pagar un canon por cada televisión que tienen en el hogar, un impuesto que se emplea para financiar la BBC.

Las últimas cifras son sorprendentes y está demostrando que cada vez más ciudadanos están prescindiendo de la televisión. Este impuesto está demostrando que los consumidores están empezando a apagar el televisor. En menos de año y medio, 500.000 hogares han dejado de pagar el impuesto por la televisión, ya que han señalado que no poseen estos aparatos. La media es de unos 1.000 hogares diarios que anuncian que no tienen tele.

Este apagón ya le podría estar costando a la BBC unos 72,8 millones de libras esterlinas y podría costarle unos 200 millones anuales si se mantiene la tendencia.

La caída en el pago de las licencias demuestra, además y como explica un experto a The Drum, que el modelo de consumo de contenidos está cambiando. No es que estos consumidores hayan dejado de ver la programación de la BBC exactamente, sino que han migrado a sus fórmulas online que permiten acceder a los contenidos de otro modo y a través de la red.

Las tasas de consumo de contenidos creados para internet van en aumento

En los últimos años, plataformas como Netflix o Amazon han empezado a crear contenidos propios que han conseguido llamar la atención de la crítica, que han cambiado el panorama de cómo se producen los contenidos y que están haciendo que los consumidores se muestren cada vez más interesados en ellos. Según un estudio de la IAB, uno de cada cuatro adultos estadounidenses ven programas audiovisuales online originales al menos una vez al mes. En total, esto hace que 59 millones de personas vean mensualmente este tipo de contenidos y que además se presente una tendencia en el consumo de los mismos de crecimiento de doble dígito.

Los consumidores siguen empleando su ordenador de siempre para ver este contenido (un 72% lo hace), pero están también empleando otros dispositivos cada vez más para hacerlo. Un 56% emplea televisiones conectadas, otro 56 sus smartphones y un 48% sus tabletas.

"La programación original de vídeo online está atrayendo a una audiencia creciente, especialmente los jóvenes espectadores de entre 18 y 34 años que son tan deseados por tantos anunciantes", explica Sherrill Mane, vicepresidenta senior en investigación, analítica y mediciones en IAB.

Además, no hay que olvidar que el mercado del VoD es cada vez más complejo y que cada vez son más las empresas que están intentando hacerse con un hueco proporcionando contenidos de vídeo online a los consumidores. La batalla está, de hecho, prácticamente empezando.

Los millennials están pasando de la televisión

La televisión tiene además un problema al que ya se enfrentó en el pasado la radio (aunque este medio ha sabido reinventarse y ha conseguido reencontrar su fortuna en los tiempos de internet). Los millennials y los nativos digitales, es decir el recambio generacional del consumo televisivo, están abandonando la televisión y ven cada vez menos horas de tele. No es que no consuman contenidos audiovisuales, es que lo hacen de un modo distinto.

Y, además, no les tiembla la mano al dejar la televisión tradicional por una alternativa online. Un estudio de Limelight Networks señalaba hace unas semanas que el 90% de los consumidores (sobre una muestra estadounidense) estaban más que dispuestos a 'cortar el cable' (es decir, abandonar la tele de siempre) por una alternativa puramente online como pueden ser Hulu o HBO Now. Y de este porcentaje y de esta tendencia son los millennials los que marcan la senda. El precio de los contenidos (más baratos online) y sobre todo la libertad de poder verlos cuando realmente apetece o se quieren verlos son los que motivan a los espectadores a tomar esta decisión.

Los millennials son además el grupo generacional que más vídeos ve online. Según este estudio, dedican unas 4,7 horas de media semanales a ver vídeos en internet, el doble de la media general.

Boom del vídeo móvil

Y otro punto que demuestra cómo está cambiando el cómo consumimos contenidos es el que apunta al crecimiento en las pautas de consumo de estos contenidos pero en otros soportes. Los consumidores siguen viendo contenidos audiovisuales, pero lo están haciendo en dispositivos que no son los mismos que empleaban antes.

Así, los vídeos en dispositivos móviles están en pleno boom. Cada vez más personas emplean sus smartphones y sus tabletas ya no solo como segundas pantallas en las que acceder a contenidos mientras ven otros contenidos (en la televisión) o para checkear información 'on the go'. Cada vez más estas pantallas se están convirtiendo en pantallas principales en las que los consumidores acceden directamente al contenido.

Tanto es así que las cifras de consumo de vídeos móviles son cada vez más elevadas y cada vez tienen más importancia dentro del total de las pautas de consumo de contenidos de los consumidores. Solo hay que ver las estimaciones de tráfico que hacen las grandes marcas para entenderlo.

Según un estudio de Cisco, en 2019 el vídeo móvil supondrá el 72% de todo el tráfico global de datos móviles. La cifra no es solo apabullante por si misma sino que además es mucho más interesante si se tiene en cuenta la comparación con las estimaciones realizadas de forma previa. En 2014, se pensaba que sería solo el 55%. Las previsiones apuntan, además, que en España las cifras serán ligeramente superiores y que el vídeo será el 73% de todo el tráfico de datos móviles en 2019.