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El marketing boca a boca es uno de los clásicos en estrategia de marketing, una de las herramientas que se llevan empleando durante décadas e incluso durante siglos. Antes de que el marketing tuviese nombre, los vendedores y los responsables de las compañías ya trabajaban para que 'se corriese la voz' de lo buenos que eran sus productos.

Esta larga historia puede llevar a pensar que el marketing boca a boca es cosa del pasado, o que está ya muy superado, especialmente en los tiempos de internet, el big data y todo el arsenal tecnológico. Y, sin embargo, se podría decir que nada más lejos de eso. El boca a boca sigue siendo crucial y continúa siendo muy valorado por los consumidores.

De hecho, como apuntan en las conclusiones de un estudio de Audience Audit, dado que la experiencia personal sigue siendo la reina en las decisiones de compra, el boca a boca sigue siendo influyente y muy poderoso. Continúa pudiendo decantar la balanza de una marca para otra. Las conclusiones del estudio, publicadas en una infografía en AdWeek, permiten llegar a una serie de conclusiones.

La información sobre productos llega desde muchas vías

Quizás, el primer punto a tener en cuenta es que las vías que los consumidores siguen para encontrar información sobre productos y descubrirlos son cada vez más y más variadas. Los consumidores reciben cada vez más datos y más informaciones desde más y más espacios, espacios en los que el control que las marcas y las empresas tienen puede variar y, sobre todo, al que dan una importancia relativa diferente.

Por un lado, está la información que la empresa controla de un modo más o menos claro o en la que puede actuar de una manera más obvia. Un 66% de los consumidores reconoce que logra información de productos buscando en internet (con lo que una estrategia SEO puede ayudar a posicionar mejor a la marca). A ellos se suman el 44% que usa los sites de los vendedores online, el 40% que lee webs de la industria, el 35% que usa la web del fabricante, vendedor o proveedor de servicios en cuestión y el 37% que accede a sites de votaciones y puntuaciones.

Por otro lado, están las informaciones que su círculo inmediato ofrece. Está el 22% que sigue las recomendaciones de amigos en redes sociales, pero sobre todo están quienes escuchan de un modo directo a sus contactos. Un 45% escucha los consejos de sus amigos 'en la vida real' y un 46% a sus familiares.

Otras fuentes de información son los anuncios en medios tradicionales (37%), los anuncios en redes sociales y actualizaciones sociales de las marcas (25%) y las noticias y artículos en prensa (22%).

Y en este contexto el marketing boca a boca sigue siendo muy importante

Y, por tanto, teniendo en cuenta que los consumidores escuchan lo que sus contactos están diciendo, lo que estos dicen sigue siendo decisivo y muy importante. Como apuntan en las conclusiones del análisis, el boca a boca sigue siendo poderoso y se quedará además en el futuro inmediato. Los consumidores hacen recomendaciones de productos y escuchan las que otros consumidores que conocen les hacen.

Así, un 83% reconoce que ha hecho al menos una recomendación de producto. Un 55% asegura hacerlas cada mes como mínimo, un 30% de forma semanal y un 8% de forma diaria.

Además, el poder de las recomendaciones y el efecto que tienen en los consumidores sigue siendo determinante y en todos los grupos demográficos. Eso sí, los porcentajes muestran que los consumidores más jóvenes son los que le dan más importancia, lo que hace que el boca a boca tenga un poder destacado en lo que llegar a millennials y generación Z toca (quizás sorprendentemente).

Valoramos las recomendaciones personales de un modo especialmente notable

Pero lo importante no es solo que sigamos usando el boca a boca para descubrir productos, sino también cómo valoramos ese tipo de información frente a otros tipos de fuentes de datos sobre productos que recibimos cada día. Según las conclusiones del análisis, los consumidores valoran un 27% lo que un amigo pueda decirles que lo que apunte un anuncio cuando tienen que hacen una compra. En el caso de las consumidoras, las valoraciones de personas cercanas se ven incluso con mejores ojos. Las mujeres confían un 22% más que los hombres en las recomendaciones que hacen offline amigos y familiares.

A eso se suma que para los consumidores la experiencia personal es lo más importante. Es la fuente más valorada de información antes de hacer una compra importante (con una puntuación de 6 sobre 7), seguida por las marcas con las que se está ya familiarizado (5,5) y las recomendaciones de familiares y amigos (5,2).