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Cuando algunas comunidades autónomas arrancaban antes con el comienzo de las rebajas e incluso cuando los cambios normativos liberalizaron las propias rebajas en general y en todo el país, había una especie de norma no escrita. Poco importaba todo: las tiendas del grupo Inditex empezaban las rebajas en todas partes al mismo tiempo (lo que hacía hace unos años que en Madrid, por ejemplo, muchos gigantes estuviesen en rebajas, pero que no lo estuviese Zara) y han estado siguiendo el calendario tradicional de rebajas. Las rebajas en Inditex empezaban cuando tradicionalmente empezaban antaño.

Y, sin embargo, este año han cambiado las tornas. La cuestión es tan exótica que ha dado ya para unos cuantos titulares. Por primera vez en su historia, Zara va a adelantar el principio de las rebajas. En vez de arrancar los descuentos en el primer día de julio, como ocurría siempre, Zara empezará a vender con descuento el día 29 de junio, lo que hace que se posicione con descuentos un viernes y que el último fin de semana de junio/primero de julio sea ya un día fuerte de ventas. El movimiento en Zara es el que ha hecho más ruido, pero algunos medios ya han apuntado que lo está haciendo en otras enseñas del grupo y que en algunas ya tiene también descuentos.

El movimiento puede verse con cierta lógica. Si espera al 1 de julio para arrancar las rebajas, Inditex se encontrará con que los descuentos no podrán arrancar en todas las comunidades autónomas en las que tiene presencia. Al fin y al cabo, salvo ciertas comunidades (como Madrid), los domingos son día de cierre de tiendas (aunque algunas grandes superficies se reservan el poder abrir en días señalados como puede ser el primer domingo de las rebajas de verano).

Pero lo cierto es que el movimiento está muy integrado en lo que las grandes marcas y tiendas de ropa han estado haciendo en las últimas semanas.

Inventarse el Black Friday del verano

No es que Zara adelante las rebajas, es que todas lo están haciendo e incluso han protagonizado ciertos movimientos desesperados en las semanas anteriores.

Cortefiel, Sfera, Sprinfield, H&M, Sfera... Todas estas cadenas de tiendas han empezado ya con sus rebajas de verano este año y han arrancado sus descuentos veraniegos dos semanas antes de lo que sería lo habitual. Algunas compañías, como H&M (que no hay que olvidar que no está en su mejor momento), ya están tirando la casa por la ventana con descuentos que llegan ya al 50% (uno de esos platos fuertes de las rebajas).

Y quienes no han empezado las rebajas de verano con ese nombre han estado haciendo durante las últimas semanas promociones diversas para llamar la atención de los consumidores.

Algunas marcas de moda, como apuntaban en El Confidencial, han intentado crear un Black Friday de verano con descuentos señalados durante un único día de ventas. ¿Un intento de desestacionalizar un día de ventas que tan buenos réditos le ha estado dando en invierno o un parche a los problemas de la temporada de verano? Quienes no han intentado hacer campañas especiales han echado mano de las ya clásicas 'mid season sales', rebajas limitadas a mitad de la temporada.

La culpa la tiene el tiempo

El tiempo de la primavera (con mucho más frío y más lluvias de las habituales) ha hecho que las tiendas de ropa ventas menos que en el año precedente. La caída en mayo fue de un 6,2% interanual, según los datos de Acotex.

"Continuamos con un mal año, siendo el quinto mes consecutivo con caídas en las ventas, debido principalmente a la mala climatología", explicaban en la presentación de su barómetro de ventas, que se puede encontrar en su web. "El comienzo de la campaña de primavera/verano no es el esperado, con una climatología más propia de otoño", señalan.

De hecho, en este adelanto de las rebajas de verano propiamente dichas hay quienes ven también un movimiento para aprovechar el tirón del tiempo. La llegada de la ola de calor, como explicaba un directivo de Acotex a El Confidencial, es algo que los vendedores quieren aprovechar. Ahora que ha llegado el buen tiempo los consumidores quieren hacerse con ropa de temporada, lo que tiene un efecto llamada.

El problema no es exactamente nuevo. En el arranque de la pasada temporada otoño-invierno, las cadenas de textil también se enfrentaron a una caída abrumadora de las ventas (entre un 10 y un 20% según algunas estimaciones), por culpa de un tiempo veraniego que se adentró bien en octubre. Mientras las tiendas intentaban vender abrigos, los consumidores seguían calzando sandalias.