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Según la OCU, están creando una ilusión a los consumidores de que las cosas son más baratas de lo que en realidad son 
Las grandes marcas de consumo han empezado ya a bajar cantidad de producto para camuflar la subida de precios

Tras el estallido de la pandemia, pronto llegaron las voces que alertaban del peligro de una crisis económica. La crisis del coronavirus ha tenido un efecto directo sobre cómo se fabrican las cosas, pero también ha acabado cambiando los hábitos de consumo de los ciudadanos. Si a eso se suman otros problemas, como la crisis logística (en la que la pandemia es uno más de los muchos factores que han impactado), se tiene una visión completa del estado de las cosas.

Los marketeros y los analistas llevan alertando de las implicaciones de las cosas ya bastante tiempo. Se teme que todo este contexto funcione como un lastre para la inversión publicitaria navideña y hasta para la propia campaña de Navidad, pero también que golpee a las industrias más diversas y variopintas. Por ejemplo, los efectos se están notando ya en la disponibilidad de papel y el mundo del libro.

Pero además de los problemas vinculados a la disponibilidad de productos, las empresas han ido ya señalando que se iban a encontrar con un problema. Las cosas iban a ser más caras, algo que los consumidores no iban a estar dispuestos a aceptar.

Hace unos meses, los gigantes de las marcas de consumo ya señalaban que o bien iban a tener que subir precios - y convencer a los consumidores de que pagasen más por los mismos productos - o bien tomar otro tipo de medidas. Entre ese último nicho, lo habitual es que los gigantes eliminen o minimicen las promociones o que opten por hacer cambios en el packaging. Eso último es lo que parece que están haciendo en España las grandes marcas.

Según la última investigación de la OCU sobre productos de supermercados en España, eso es lo que podría estar haciendo la industria de los bienes de consumo en España. Con sus movimientos de precios y cantidad de productos, estarían creando la ilusión de que las cosas son más baratas de lo que en realidad son.

Los datos de la OCU

¿Qué es exactamente lo que está viendo la OCU? Según sus datos, "algunos fabricantes de alimentos" han reducido el contenido que incluyen en sus envases entre un 5 y un 10%. Es decir, el comprador recibe menos producto del que era habitual, lo que lleva a la larga a que pague más por las cosas.

Con este movimiento, los consumidores no son realmente conscientes de que les han subido el precio a las cosas que compran. La organización de consumidores señala que no solo ocurre con marcas de alimentación. Los productos de higiene y droguería también están aplicando este truco.

El consumidor siente además que está haciéndose con una gran oferta, porque el precio del producto también ha bajado. Aun así, la bajada no es tan elevada como la cantidad de producto real que compra, así que no les sale a cuenta.

En general, el precio del 55% de los productos de supermercado analizados por la OCU han subido. En el 45% restante hubo bajadas, pero entre ellos están esos en los que las bajadas son más una ilusión que una realidad.

La cantidad también se reduce y así el precio en realidad sube. "Este recurso a reducir el peso del producto para enmascarar una subida del precio o aparentar una bajada mayor se ha producido con cierta frecuencia en este año 2021", señalan en la web de la OCU.