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Mucho ha llovido desde que en 2012 Facebook comprara Instagram, una aplicación basada en la toma de imágenes y difusión de las mismas por parte de los usuarios, previa aplicación de sus filtros favoritos. En ese momento la iniciativa era prometedora pero probablemente sus resultados actuales se han salido de las previsiones que tenía la compañía fundada por Mark Zuckerberg.

El motivo no es otro que, actualmente, Instagram es una red social sólida, con una comunidad de usuarios que crece a pasos agigantados y que la utilizan de manera frecuente, reconociendo su interés por ella. Tanto, que las marcas se han dado cuenta de ello y a día de hoy se inclinan más por potenciar sus estrategias de marketing e inversión en ella que en la plataforma social generalista más utilizada del mundo.

Puede resultar paradójico incluso, pero las marcas están experimentando un giro en lo que respecta a su interés por ambas plataformas y aunque Facebook cuente con más de dos millones de anunciantes y 30 millones de empresas tengan una Fan Page en esta plataforma, los anunciantes se inclinan más por Instagram a la hora de publicar sus contenidos.

Es, al menos, la principal conclusión a la que lleva un estudio de la compañía de investigación L2, en la que se confirma que en la actualidad las marcas publican un mayor número de contenidos en la aplicación especializada en compartir fotografías, en pos de la red social de Mark Zuckerberg. Y es que según el estudio realizado por esta firma, las marcas publican una media de 9,3 veces a la semana en Instagram, frente a las 7,5 veces de media que lo hacían hace un año.

Por su parte, los menajes publicados por estas en Facebook han disminuido notablemente, al pasar de 11,1 el año pasado a 8,8 a la semana en la actualidad. Dato que constata el cambio de tendencia. No obstante, los resultados de la investigación continúan subrayando el giro de Instagram. Así, la base de seguidores de esta aumentó un promedio del 26% en el último año.

Los motivos del cambio

En este sentido, la investigación revela que el potencial de las imágenes está pasando factura a Facebook. En concreto, estos contenidos funcionan con los usuarios mejor que los vídeos ya que los consumidores se identifican con ellas, parándose a verlas una media de 1,03 segundos de tiempo, frente a los 0,79 segundos de tiempo que les impacta el vídeo.

Así las cosas, no es de extrañar que las marcas apuesten por esta plataforma. Ello se debe, también, a que estas saben que seguro aparecerán en las interacciones con los usuarios. Es lo contrario que sucede con Facebook, que obliga a los anunciantes a invertir para promover sus mensajes, de modo que es más que probable que sus publicaciones pasen al olvido de los usuarios antes que aparezcan en sus muros.

Instagram y los jóvenes

Con estos datos, Instagram se ha convertido en una herramienta de marketing imprescindible cada vez más para muchas empresas. De hecho, el informe destaca que las marcas presentes en ella han ido construyendo su comunidad de seguidores a pesar de que el número de usuarios que la configuran no hayan crecido exponencialmente. Y es que, al contrario que Facebook, Instagram cuenta con 300 millones de usuarios. Sí, es tres veces más que hace dos años pero la red social se encuentra muy alejada a los más de 1.300 millones de usuarios con los que cuenta la principal red social del mundo.

Sin embargo, el comportamiento de la audiencia con las imágenes ha convertido a esta plataforma en una herramienta principal de inversión de las marcas. El interés de los usuarios por ella, su grado de receptividad y la facilidad de acceder a ellos, aunque sean menos, son factores que funcionan a favor de la red social de las imágenes predilecta de los usuarios.

Asimismo, Instagram destaca por ser la herramienta social preferida de los consumidores más jóvenes, que usan esta plataforma intensamente para compartir sus imágenes. Este indicador es la clave que ha determinado el giro experimentado por los anunciantes. Conscientes de que los jóvenes de hoy son los principales consumidores del mañana, han apostado por esta herramienta, en la que saben que están presentes y les gusta. El único riesgo es saber que los jóvenes son cambiantes y que, por tanto, los que hoy están en Instagram no se sabe si mañana permanecerán en ella.