Por Redacción - 15 Octubre 2026
- YSL Beauty amplía su programa global El Abuso No Es Amor para abordar la violencia de pareja en el entorno digital y adaptar sus 9 señales de alerta a la realidad de los jóvenes.
- La iniciativa se fundamenta en una investigación académica liderada por la Dra. Nina Jane Patel junto a expertas de ONG de diez países, que analiza el impacto de la Inteligencia Artificial y la vigilancia digital entre los 16 y los 24 años.
- El estudio evidencia la dimensión del problema apoyándose en datos como los de la organización participante Refuge, donde las peticiones de ayuda por abuso digital crecieron más de un 62 % en 2025.
Madrid, 15 de octubre de 2026– YSL Beauty ha anunciado la ampliación de su programa global El Abuso No Es Amor con el objetivo de combatir la creciente violencia de pareja facilitada por la tecnología (TFIPV, por sus siglas en inglés). Esta forma de acoso abarca desde el control, la geolocalización y el chantaje a través de redes sociales hasta el uso coercitivo de herramientas de Inteligencia Artificial.
En el marco de su compromiso con la financiación de investigaciones sobre impacto social, la marca ha respaldado un análisis cualitativo en profundidad que recoge la experiencia directa de ONG referentes en diez países (Francia, España, EE. UU., Reino Unido, Suecia, Sudáfrica, Indonesia, Grecia, Brasil y República Checa). Este trabajo evidencia la magnitud del problema con indicadores clave como los de la organización británica Refuge, donde las solicitudes de asistencia por abusos digitales aumentaron más de un 62 % en 2025.
Dentro de este trabajo de investigación con las organizaciones de primera línea, la psicóloga y consultora Dra. Nina Jane Patel ha elaborado un informe académico de referencia "El Abuso No Es Amor: La imposibilidad de reconocer la violencia de pareja facilitada por la tecnología". En sus más de 15 páginas se expone cómo la aceleración digital, los patrones de vigilancia parental y la IA generativa están desdibujando las fronteras entre el cuidado y el control coercitivo, situando a los jóvenes de entre 16 y 24 años como el colectivo más expuesto a estas dinámicas y, al mismo tiempo, el que dispone de menores herramientas para identificarlas.
CONCLUSIONES PRINCIPALES: DIFERENCIAR EL AMOR DEL CONTROL DIGITAL
El informe destaca cuatro barreras sistémicas fundamentales que impiden a los jóvenes reconocer el abuso digital, junto con una quinta amenaza emergente especialmente preocupante:
- Normalización del control digital: Compartir la ubicación, los controles digitales y la exigencia de contraseñas se han vuelto tan habituales que los jóvenes no los cuestionan. La ausencia de signos físicos hace que esta violencia psicológica sea altamente invisible.
- Modelo de conducta de padres/cuidadores: El seguimiento parental bienintencionado transmite desde una edad temprana una idea: si me quieres, no tienes nada que ocultar. Más adelante, las parejas exigen estos comportamientos como prueba de devoción.
- La brecha lingüística: Los jóvenes sienten la profunda ansiedad que provoca la vigilancia digital constante, pero carecen del vocabulario necesario para definirla. Reformulan los comportamientos de control como "intensidad", "protección" o "celos" en lugar de abuso.
- Fallos en la aplicación de la legislación: A pesar de la existencia de marcos legislativos, a menudo existe una brecha en la forma en que se aborda en la práctica el abuso facilitado por la tecnología. El consejo habitual de "simplemente bloquear" al agresor o desconectarse de internet aísla de hecho a la víctima y la responsabiliza.
- La IA como multiplicador del daño: La rápida aparición de la IA generativa está facilitando la extorsión mediante deepfakes (aplicaciones para desnudar), mensajes engañosos redactados por IA y chatbots de IA que validan activamente comportamientos de control tóxicos.
LAS NUEVE SEÑALES DE ALERTA ADAPTADAS A LA ERA DIGITAL
YSL Beauty creó El Abuso No Es Amor en 2020 para combatir la violencia de pareja a través de cuatro pilares: formación interna, alianzas con ONG, liderazgo académico y educación pública. El programa adapta ahora su enfoque preventivo al entorno digital para dotar a los jóvenes del lenguaje necesario para identificar las primeras señales de control y promover relaciones saludables:
- Ignorar: Retirar la palabra o desactivar notificaciones como castigo digital silencioso.
- Chantaje: Amenazar con difundir imágenes, capturas o deepfakes para exigir obediencia.
- Humillación: Publicar contenido vergonzoso o descalificar a la pareja en redes públicas.
- Manipulación: Provocar culpa para obtener concesiones (ej. "Si me quisieras, me darías tu contraseña").
- Celos: Cuestionar las interacciones, "me gusta" o cuentas que sigue la pareja.
- Control: Dictar a quién seguir, bloquear o qué contenido publicar en internet.
- Intrusión: Exigir claves, revisar mensajes privados y rastrear la ubicación en tiempo real.
- Aislamiento: Obligar a borrar redes, bloquear amigos o abandonar chats grupales.
- Intimidación: Inundar con mensajes constantes o usar confirmaciones de lectura para castigar demoras.
















