Por Redacción - 19 Agosto 2026
Los programas Máster en Dirección y Administración de Empresas (MBA) de las principales escuelas de negocios, como el MBA de IESE Business School, el MBA Cámara de Valencia o los diversos programas MBA de ESADE están actualizando sus programas para incorporar conocimientos y habilidades que permitan aplicar la inteligencia artificial a la dirección de empresas, mejorar la eficiencia de los procesos y aumentar la productividad.
Para ello, los responsables están modificando contenidos y metodologías para que los futuros directivos aprendan a liderar en entornos donde lo humano y lo tecnológico están más unidos que nunca. Esta práctica, más que una tendencia, es una realidad: el 82% de las instituciones de formación superior ya integra la IA en sus planes de estudio, según el undécimo Ranking de Formación Superior Online de Hamilton Global Intelligence y Emagister.
Esta evolución supone un cambio mucho más profundo que añadir una nueva asignatura. Durante años, el objetivo de estudiar un MBA era dominar los conceptos clave de finanzas, marketing u operaciones. Ahora, los directivos empresariales se enfrentan a un escenario distinto en el que deben ser capaces de analizar, decidir y dirigir equipos en organizaciones donde personas y sistemas de IA trabajan juntos a diario.
Por ello, las empresas también han cambiado los criterios que valoran en los candidatos durante un proceso de selección. Ya no solo se valora dónde ha trabajado, qué experiencia acumula, qué responsabilidades ha asumido, qué funciones ha desempeñado y, sobre todo, qué resultados ha conseguido a lo largo de su trayectoria profesional. Ahora, los procesos de selección valoran perfiles que, además de saber aplicar la IA al negocio, entiendan qué información necesita la empresa, sean capaces de interpretar los resultados, valorar su impacto y tomar decisiones empresariales en función de los objetivos del negocio.
El nuevo directivo no compite con la máquina: la lidera
Este cambio se basa en una idea sencilla: la IA acelera la ejecución, pero la visión de negocio y la decisión final para definir la estrategia, es decir, lo más valioso, dependen de las personas. "La IA está acelerando de forma notable la parte central del trabajo directivo, lo que hace que los extremos, definir la dirección y ejercer el criterio, sean más complejos y valiosos", señala Evgeny Kaganer, vicedecano de Asuntos Académicos e Innovación y profesor ordinario en el departamento de Operaciones, Información y Tecnología de IESE.
Por ello, las metodologías de los MBA impartidos por las escuelas de negocios de mayor prestigio también se están actualizando. Un ejemplo es el método del caso, tradicional en este tipo de programas, que está evolucionando al incorporar análisis generados por IA para que los alumnos los evalúen y cuestionen. En estos casos, la tarea ya no consiste únicamente en trabajar con datos y elaborar informes, sino en comprobar la validez del análisis de la IA, detectar posibles sesgos, matizar las conclusiones y defender una decisión empresarial propia. Esa es, precisamente, una de las capacidades que se entrena en los MBA más innovadores.
Esta evolución también se observa en el plan académico del MBA Cámara de Valencia, que incorpora formación específica en inteligencia artificial generativa aplicada a la empresa. Los alumnos trabajan, entre otras aplicaciones, con análisis y transformación de datos, creación de asistentes de IA especializados y elaboración de dashboards para apoyar el análisis empresarial. La formación se completa con el uso de agentes de IA, la construcción de prompts y el análisis de cuestiones relacionadas con la ética y la regulación de estas tecnologías.
Las empresas demandan directivos que lideren con IA
Los datos de empleabilidad confirman el interés por una formación directiva donde la IA está presente. Al respecto, siete de cada diez empresas han implantado el uso de la IA en los últimos dos años, y un 45% la integra como eje transversal. Esta misma evolución la han seguido las grandes escuelas de negocios con el ánimo de adaptar su oferta formativa a las necesidades del mercado laboral.
Este es el caso de IESE Business School. En septiembre de 2026 comenzarán las clases de un MBA en Barcelona rediseñado para la era de la inteligencia artificial al incorporar las capacidades de IA en 18 asignaturas y dedicar más de 40 sesiones a dilemas directivos vinculados a esta tecnología.
Además, el plan de estudios del MBA del IESE está estructurado en tres áreas de desarrollo para avanzar desde el manejo personal de la tecnología hasta la dirección estratégica de la organización. El objetivo es fomentar tres capacidades estratégicas en los líderes empresariales:
- Fluidez personal en IA. Saber elegir la herramienta adecuada, estructurar el contexto, verificar los resultados y usarla con responsabilidad.
- Diseño y rediseño de flujos de trabajo con IA. Los estudiantes aprenden a replantear cómo se organiza el trabajo: identificar casos de uso, redefinir roles y procesos, establecer métricas y gestionar el cambio.
- Juicio aplicado a la tecnología. Esto implica tomar decisiones a nivel sistémico, innovar en modelos de negocio, priorizar inversiones y gestionar el riesgo en un entorno incierto.
Esade, por su lado, sigue la misma senda de actualización de contenidos. En concreto, ha sumado el Programa de Especialización en Inteligencia Artificial Empresarial, de seis meses de duración y dirigido a profesionales con más de diez años de experiencia.
De cualquier modo, y a pesar de la presencia cada vez mayor de la IA en programas de formación directiva avanzada, como los MBA, el liderazgo sigue siendo humano. De ahí que estos profesionales sean capaces de enfrentarse a los dos grupos que están surgiendo en las organizaciones: los entusiastas que quieren automatizar todo sin control y los que temen la IA. Saber encontrar el equilibrio entre ambas posturas será una habilidad esencial en la dirección empresarial.
En este contexto, el MBA Cámara de Valencia ofrece una propuesta alineada con este nuevo paradigma, formando a profesionales capaces de superar los nuevos retos económicos y tecnológicos. Los MBA están mutando porque el entorno lo exige. Pero las empresas siguen necesitando líderes que piensen, interpreten la información y no se limiten a procesar datos.
Saber definir la dirección estratégica de las empresas y llevarla a cabo con eficacia sigue siendo una de las tareas más complejas en la era de la inteligencia artificial.
















