Cómo la impresionante campaña publicitaria de Red Bull ha logrado meter un Fórmula 1 en el metro de Madrid
Por Redacción - 8 Septiembre 2026
La convergencia entre la ingeniería de alta precisión y la creatividad publicitaria ha alcanzado un nivel espectacular en el sector del marketing con la última ocurrencia de Red Bull para dar la bienvenida al esperado Gran Premio en la capital. Con el objetivo de presentar MADRING por todo lo alto, la famosa marca de bebidas energéticas ha transformado las profundidades del transporte subterráneo madrileño en una pista de velocidad inédita. Esta acción demuestra cómo las marcas pueden romper con el patrocinio tradicional y convertir una idea descabellada en una experiencia técnica real que conecta directamente con la vida urbana de la ciudad.
Todo empezó a principios de 2025 en las oficinas del estudio creativo madrileño Andtonic. Allí surgió una premisa tan directa como llamativa: si la forma principal de llegar al nuevo circuito es en metro, el propio monoplaza también debería hacer ese camino bajo tierra. Red Bull España compró la propuesta al instante, el equipo Oracle Red Bull Racing cedió uno de sus coches y Metro de Madrid abrió de par en par sus talleres y túneles. La idea obligaba a unir la tecnología ferroviaria de toda la vida con la mecánica más avanzada del automovilismo mundial, un reto que requería bastantes dosis de audacia y muchísimo trabajo técnico.

El verdadero quebradero de cabeza era conseguir que el monoplaza RB8 rodara sobre raíles. Esa responsabilidad cayó en manos del equipo de Andtonic, una firma donde curiosamente trabajan más ingenieros que publicistas. Como el ancho de la vía del metro madrileño, de 1.376 milímetros entre las caras internas de la rueda, encajaba con los 1.800 milímetros del ancho total del coche, los ingenieros se pusieron manos a la obra en su taller de Madrid para fabricar unas ruedas de aluminio a medida. El primer prototipo pesaba 88 kilos por rueda, algo inviable para la suspensión del coche, pero en solo diez días consiguieron rediseñar la pieza con un sistema de radios que redujo el peso por debajo de los 30 kilos.
Tres noches a oscuras en la red
Las pruebas se hicieron primero en la sede británica del equipo en Milton Keynes y luego en las vías del taller central de Canillejas, usando primero un kart fabricado a medida y finalmente el propio Fórmula 1. El rodaje definitivo de la pieza audiovisual Red Bull On Rails se llevó a cabo durante tres noches de abril de 2026, con la red cerrada al público, recorriendo tramos de la línea 7B, el depósito de Sacedal y la línea 10. Con el piloto austriaco Patrick Friesacher al volante, el coche completó casi 40 kilómetros bajo tierra en una operación compleja que coordinó a más de 80 personas, incluyendo bomberos, servicios sanitarios y técnicos de seguridad.
Más allá de la publicidad convencional
Esta activación no solo marca un hito en la historia del marketing de contenidos, sino que demuestra que las campañas más potentes son las que se atreven a llevar la innovación hasta el límite físico. Al transformar los túneles del suburbano en una pista improvisada, la marca ha logrado enganchar al público sin recurrir a la publicidad convencional. El resultado final se puede ver en el vídeo producido junto a Little Spain, una pieza espectacular que demuestra el enorme talento que hay en España para cruzar creatividad e ingeniería en proyectos de impacto internacional.
















