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El comercio electrónico ha eliminado las fronteras y por tanto ha hecho que no sea necesario comprar a las tiendas ya no solo de la propia ciudad sino del propio país para poder conseguir los productos que se desean.

Las cosas que queremos pueden venir de todo lo lejos que una buena logística en lo que respecta a la tienda permita y, de hecho, muchas son las grandes multinacionales que juegan con sus diferentes centros logísticos para poder responder a la demanda de sus consumidores. Posiblemente, en alguna ocasión, se ha comprado algo en alguno de los gigantes del ecommerce, como puede ser Amazon, y en vez de llegar desde el lugar de origen geográficamente más cercano lo mandan desde algún país europeo en cuyos almacenes sí estaba el producto que queremos.

Pero la desaparición de las fronteras no solo afecta a cómo gestionan sus stocks las firmas de ecommerce sino también a los hábitos de consumo. Las compras transfronterizas son cada vez más habituales y menos complejas, especialmente en mercados como el europeo, donde ya se ha unificado la moneda y por tanto todo el mundo tiene las mismas referencias en lo que a precio se refiere.

¿Cuánto dinero mueve el mercado del comercio electrónico transfronterizo en esa Europa de referencias similares? Forrester ha hecho un estudio para poner cifras a la respuesta de esa pregunta. La Europa Occidental (que coincide en grandes rasgos con la Europa del euro) se ha convetido, según la consultora, en el mayor mercado del mundo en comercio electrónico transfronterizo: es decir, es el lugar del mundo en el que los consumidores compran más allá de sus fronteras y es en el que las marcas consiguen vender más allá de sus mercados nacionales.

Según las estadísticas de Forrester, solo en 2014, las ventas transfronterizas en Europa Occidental movieron 26.000 millones de euros, que es la cantidad que los europeos invirtieron en comprar en otros países. La cantidad no es solo muy elevada sino que además tiene un peso sorprendente en los totales del mercado ecommerce de Europa. El 17% de todas las ventas en comercio electrónico en Europa Occidental se hicieron a otros países.

Razones de las compras transfronterizas

Los consumidores han, por tanto, normalizado el comprar a Europa y la situación se ha convertido en una gran oportunidad de negocio para las empresas de comercio electrónico del Viejo Continente. Pero, ¿por qué compran los europeos en otros países en vez de hacerlo en los propios?

Las razones que empujan a los europeos a comprar en tiendas online de otros países son variadas aunque se pueden resumir en que simplemente buscan lo mejor para ellos. La primera gran razón de cambiar de país a la hora de comprar está en el precio. Los consumidores de algunos países, como Luxemburgo, Suiza o Irlanda, huyen de los precios elevados de ciertos productos en sus propios países comprándolos online en otros países europeos y consiguiendo así los mejores precios.

La segunda gran razón para este comportamiento está en las opciones. Los consumidores quieren conseguir los mejores productos o los más acertados a sus necesidades y están dispuestos a salir de su entorno concreto para encontrarlo. Internet les permite no tener que contentarse con simplemente lo que les ofrecen en sus lugares de origen y buscar fuera a quienes les ofrecen lo que quieren. De hecho, los consumidores de los países que tienen los mercados de comercio electrónico más desarrollados y variados, como son Reino Unido, Francia y Alemania, son también los que menos se lanzan a la compra transfronteriza. La oferta de su propio país responde a sus necesidades.

Por otra parte, el estudio permite hacer un retrato robot del comprador online internacional y demuestra que quienes se lanzan a comprar de forma transfronteriza en Europa son un poco distintos al comprador electrónico en general. Según el retrato robot de Forrester, estos europeos que compran fuera de su país tienen a gastar más y a tener mayores ingresos que los otros compradores al tiempo que suelen ser más jóvenes que los compradores que optan por el mercado doméstico.

España y las ventas transfronterizas

Si se quiere saber el papel de España en este nuevo terreno de juego y el peso que tiene en la economía local las ventas transfronterizas en comercio electrónico, se puede recurrir a los sucesivos informes que la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) suele publicar sobre el mercado del comercio electrónico español.

El último de los informes publicados (hace unos días nada más) analiza los datos del segundo trimestre de 2014, cuando el mercado del ecommerce español movió 3.893,5 millones de euros, lo que supone un 22,2% más que en el mismo período de 2013. En total, se realizaron 56,6 millones de compras online, un 24,1% más que en el mismo período del año precedente.

¿Cuánto de esas operaciones acaban en manos de tiendas españolas y cuánto se va al ecommerce de fuera de España? Según los datos de la CNMC, de esas cifras el 42,3% del volumen de negocio corresponde a compras hechas en España y a tiendas de España y un 16,9% a compras desde fuera de España a tiendas españolas. Un 40,8% son compras que los españoles hacen a tiendas online del exterior. La Unión Europea se lleva el 89,4% de esas compras hechas a fuera de España.