Contenidos Notas de Prensa Vídeos Foros Diccionario
Bienvenido al nuevo buscador de PuroMarketing. Nuestro sistema de búsqueda ha sido mejorado para proporcionar unos mejores resultados y mejor acceso a nuestros contenidos.
Ya sea mediante publicidad poco legítima o robo de datos bancarios, las compañías se enfrentan a los cibercriminales en la red
179 Shares
  • Suscríbete a nuestra Newsletter

    Recibir todos nuestros contenidos y novedades en tu email
  • Que integra CRM, facturación y gestión de proyectos para hacerte tu día a día más sencillo
  • Fórmate con IMF y consigue una doble titulación IMF + Universidad Camilo José Cela
  • Escuela de Negocios Top5 en Rankings. Becas de hasta el 65% y ayudas al estudio. Bolsa de empleo
  • PuroMarketing

    Uno de los problemas a los que se enfrenta la publicidad online es el del fraude. La cuestión afecta a la publicidad programática, en la que son algoritmos quienes se encargan de 'casar' a anunciantes con sus audiencias. El anunciante está comprando un espacio publicitario que le permita llegar a una audiencia concreta, pero no sabe exactamente qué espacio es y qué medio será el que sirva esos anuncios.

    Los estudios y los análisis han demostrado que las cosas son bastante complejas. El fraude está a la orden del día y hay redes de cibercriminales que trabajan creando redes de bots que les permiten fingir tráfico humano y vender espacios publicitarios en sus webs. Sus anuncios no son vistos por nadie, pero los anunciantes los compran como si lo fueran.

    A eso se suman otros problemas, como demostraba recientemente un estudio de Google. La gestión del inventario no es exactamente transparente. De hecho, los datos del estudio de Google demostraron que en ocasiones se vende un inventario por otro (algunos exchanges venden la promesa de ciertos sites, aunque en realidad no tienen derecho a vender su publicidad), lo que se sumaba a un estudio anterior que apuntaba a que se venden millones de impresiones falsas.

    Para la industria esto supone un serio problema, ya que la publicidad programática ha estado creciendo en los últimos tiempos de forma exponencial. Los anunciantes quieren tener claridad y transparencia con cómo se sirven sus anuncios y con qué están comprando, al tiempo que quieren eliminar los riesgos de fraude. Por ello, cada vez se están destinando más esfuerzos a prevenir el fraude y a crear herramientas que lo palíen.

    Más problemas online

    A eso se suma que las empresas están cada vez más concienciadas en general sobre el fraude en internet y sobre cómo afecta a su posición en el mercado. No se trata solo de que estén perdiendo dinero comprando anuncios que no son vistos por nadie realmente, sino que el fraude también tiene un impacto directo sobre cómo los consumidores ven a las empresas. Los anuncios de productos de lujo que son en realidad falsificaciones acuñadas por ciberdelincuentes no solo hacen que internet se llene de basura cibernética, sino que también tiene un impacto directo con cómo los consumidores ven a la marca afectada. Ellos no tienen la culpa, cierto es, y son una víctima más de esta cuestión, pero su imagen de marca es la que se ve afectada.

    Por otro lado, otros modelos de fraude online, como el robo de datos personales o el robo de datos bancarios, no son exactamente problemas publicitarios o que afecten a las marcas y su imagen, pero sí tienen un impacto directo sobre cómo los consumidores ven al ecosistema y cómo se comportan en internet. La red da más miedo y eso es algo que las empresas no pueden permitir.

    Lucha contra el fraude

    Las previsiones son las de que, por tanto, las empresas van a intentar destinar más recursos a la cuestión. El futuro pasará, o eso es lo que apuntan los analistas, por una mayor detección del fraude y por un trabajo más intenso en ese terreno. Se espera que la detección y la prevención del fraude en internet suba de aquí a 2022 en un 22%, según apunta una previsión de Juniper Research.

    Esta cifra está ligada al crecimiento de la inversión de las empresas en soluciones para ello. En el cierre de 2022, las empresas se estarán gastando unos 9.000 millones de dólares en herramientas que les permitan detectar el fraude en internet y luchar contra ello.

    Las compañías destinarán estas soluciones a trabajar contra los problemas ya conocidos y contra cuestiones emergentes de seguridad en internet. Las compras digitales estarán cada vez más blindadas por sistemas de pago más complejos (el informe apunta a la emergencia del formato 3D Secure 2.0 de Visa). A eso se suma que las compañías destinarán más recursos también a elementos emergentes, como puede ser el internet de las cosas y los nuevos problemas de seguridad que creará.

    Conoce las responsabilidades jurídicas que existen en el entorno digital para proteger a tu empresa
  • Comentarios
  • Anónimo
    No hay comentarios ni opiniones sobre este contenido. Sé el primero en opinar