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La brecha de seguridad es vieja, pero eso no impedirá que esta noticia se convierta en un golpe más para la maltrecha reputación en términos de seguridad y privacidad de la compañía

Facebook lleva unos cuantos años navegando en aguas pantanosas en lo que a términos de reputación se refiere. Los consumidores critican el impacto que la red social y su uso tiene en el día a día de las personas. Su papel en la popularización de fake news, desinformación o teorías de la conspiración y su impacto en el marketing político se han convertido en temas recurrentes en los análisis y en material de preocupación para muchas personas.

Además, también ha aumentado a lo largo de los últimos años la preocupación por la cantidad de datos que Facebook maneja sobre sus usuarios. En general, y especialmente desde el escándalo de Cambridge Analytica, a los ciudadanos les preocupa cómo pueden usar Facebook y sus aliados - empresas de todo tipo que emplean su plataforma para hacer publicidad - este tipo de información para perfilar a las audiencias y vender productos o impactar en su percepción de las cosas.

Sin embargo, y aunque no es tan recurrente como tema cuando se habla de por qué Facebook preocupa, es igualmente peligroso el en manos de quién podrían acabar todos esos datos. Por ejemplo, qué pasaría si los ciberdelincuentes lograsen hacerse con los datos que Facebook atesora.

Facebook, como las demás grandes compañías tech, ha hecho de la seguridad informática una de sus áreas importantes. Estas compañías necesitan que los consumidores se sientan seguros con sus productos y que sientan que están protegiendo sus datos ante las potenciales adversidades. Por ello, cuando hay un problema relacionado con este terreno, el efecto que tiene en su reputación y en su imagen pública es mucho más duro. Y Facebook acaba de protagonizar uno.

Millones de números de teléfonos

Los datos personales de 533 millones de usuarios de Facebook acaban de ser filtrados en la red. La información no es crítica, pero sí material de interés para los ciberdelincuentes por su potencial. Los datos filtrados incluyen números de teléfono, nombres completos, localización, dirección de email y datos biográficos (como por ejemplo la fecha de nacimiento). Como señalan en Insider, los datos podrían servir a los ciberdelincuentes como base para cometer fraude. Los usuarios de Facebook afectados por la brecha de seguridad están repartidos por 106 países. En España, el número de cuentas expuestas estaría en los 10,6 millones.

Los datos fueron primero vendidos por un bot y luego liberados en un foro de hackeo, donde están disponibles para que cualquiera pueda descargárselos. Los medios estadounidenses han comprobado la veracidad de los datos 'liberalizados' y confirmado que son reales. Desde Facebook han explicado, también a los medios estadounidenses, que los datos son viejos y que fueron arañados usando una vulnerabilidad de la red social ya conocida y ya parcheada. El agujero de seguridad es de 2019, no de ahora. Es decir, aunque el tema esté ahora llegando a las noticias porque los datos son más fáciles de encontrar, la situación no es exactamente nueva.

Para Facebook, por tanto, el problema no es tanto lo que esto implica en términos de seguridad (porque ese problema ya estaría resuelto) sino lo que supone en términos de reputación. Ahí, este es un duro golpe y en un momento además en el que la compañía ya arrastra múltiples problemas en ese terreno.

"Las personas que se dan de alta con compañías serias como Facebook les están confiando sus datos", explica Alon Gal, el experto en ciberseguridad que ha dado la voz de alarma, a Insider, señalando que se supone que Facebook va a "tratar los datos con el máximo respeto". "Que los usuarios vean su información personal liberada es una gran ruptura de confianza y debe ser gestionada de ese modo", añade.

Si los consumidores ya se fiaban más bien poco de Facebook, este tipo de noticias no harán mucho por reforzar su buena imagen. Facebook tendrá que tratar este tema con pies de plomo.