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La relación que las marcas establecen con sus consumidores se ha convertido en cada vez más y más importante. En el mercado en el que ahora tienen que moverse las empresas y en medio de todos los elementos que tienen que tener en cuenta para llegar a sus consumidores, a las compañías les resulta cada vez más crucial y más importante ser capaces de tratar de una forma positiva y óptima a sus consumidores. Tienen que establecer vínculos fuertes con sus consumidores y conectar con ellos de un modo que resulte profundo, sólido y duradero.

Por tanto, para las marcas y para las empresas es cada vez más importante conocer mejor a sus consumidores, adentrarse en lo que les interesa y en lo que les importa y ser capaces de ofrecerles lo que buscan y lo que quieren. Y para ello no queda más remedio que echar mano de los datos.

Los datos y la información son elementos cruciales para conectar con el consumidor, porque son el caladero en el que las empresas podrán pescar esos conocimientos que necesitan para conectar con ellos de un modo mucho más directo. Tener una buena base en lo que a información se refiere permitirá tener un buen apoyo para buscar la respuesta a esas preguntas cruciales que las compañías tienen que hacerse en relación a sus consumidores.

El big data ayuda a determinar las características de tus consumidores

El primer elemento clave que el big data aporta a la hora de marcar la diferencia en lo que a la relación que se establece entre los consumidores y las marcas y las empresas está en cómo permite conocerlos mejor. Las herramientas de big data posibilitan extraer conclusiones sobre los consumidores y, sobre todo, que estas sean representativas.

El retrato robot de quién compra y quién consume no es ya aproximado y no es una especie de aproximación teórica, sino que es mucho más realista y mucho más práctico. Las cosas que se saben sobre los consumidores son hechos, características reales, porque la propia información que ellos generan ha ayudado a determinarlas.

Apunta por dónde deben ir tus conversaciones con ellos y cómo deben ser los productos

Saber cómo son los consumidores hace que el trabajo de los marketeros sea más ajustado a la realidad y a lo que los consumidores quieren y esperan. No se debería decir que el trabajo será más fácil, porque en realidad el trabajo nunca lo es exactamente, pero sí que partirá de una base mucho más cercana a la realidad y por tanto con mucho mayor potencial para el éxito.

Tener un conocimiento concreto de las características de los consumidores y de sus intereses permite eliminar aquellos elementos que no funcionan y centrarse en los que sí lo harán.

Los productos se pueden diseñar de un modo mucho más eficiente y pueden ser mucho más acordes a lo que los consumidores quieren, pero además también se pueden presentar tocando aquellas teclas que funcionarán mejor. Las conversaciones con los consumidores partirán de lo que a estos realmente interesa y también de lo que funciona cuando se conecta con ellos.

Permite adelantarse a las necesidades de tu audiencia

El big data también permite comprender mucho mejor las necesidades de los consumidores y por tanto crear productos o servicios, o establecer estrategias acordes a ello, mucho más efectivas y que permitirán vender mucho más y mucho mejor. De hecho, conocer cuáles son las necesidades reales de la audiencia y no las que se da por hecho que son es determinante para mantener a los consumidores contentos.

Por ejemplo, una de las muestras habituales de cómo es importante comprender qué necesitan y qué quieren los consumidores es una cadena de supermercados, que descubrió que una marca de cereales no daba muchos beneficios por sí misma, pero que era una necesidad para un nicho de consumidores que hacía compras muy elevadas en cada visita. Seguir ofreciendo esos cereales era, por tanto, una buena decisión de negocio.

Da las claves para solucionar problemas y crear experiencias más positivas

Además, el big data no solo permite crear productos y servicios en relación directa con los consumidores y conectar con ellos de un modo mucho más eficiente, sino que también permite ser proactivos en esa relación. Hace posible adelantarse a los acontecimientos y posicionarse a priori ante posibles problemas. Por tanto, se puede hacer un trabajo previsor, se pueden adelantar y solucionar problemas y se hace que la experiencia final que recibirán los consumidores sea mucho mejor.

Es crucial para ofrecer una experiencia omnicanal

Y, finalmente, el big data cambia las cosas en la relación que se establece con los consumidores porque ayuda a hacer que las experiencias de consumo sean omnicanal, dando las herramientas para que las compañías puedan seguir y conocer a los consumidores en todos los puntos en los que interactúan con la empresa.