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La IA controlará desde el momento en el que se mezclan los ingredientes para garantizar los estándares de calidad adecuados: ¿es una ventana a cómo será el futuro? 
Cheetos y snacks perfectos a través de la inteligencia artificial

La inteligencia artificial ha llegado para revolucionarlo todo. Es algo que llevamos escuchando ya unos cuantos años y que los analistas y expertos no paran de repetirnos. Básicamente, la inteligencia artificial va a impactar en todas las áreas y va a funcionar como un elemento de ajuste que modificará las cosas importantes. Las compañías la emplearán para ser más eficientes y para lograr estar más blindadas ante los problemas.

Pero, cuando hablamos de todos los grandes cambios que implicará la IA y todas las revoluciones que supondrá, olvidamos en no pocas ocasiones que esos cambios arrancarán en la base. La inteligencia artificial no solo cambiará las grandes cosas y tendrá impactos a altísimos niveles. En realidad, todos los procesos empezarán en la base y lograrán ajustar elementos que nos pueden parecer hasta medio insignificantes.

Es por ello que no debería sorprendernos saber que la próxima bolsa de snacks que comamos estará diseñada a medida y al milímetro por la inteligencia artificial. Cada una de las bolitas de queso que comamos sin pensar mucho en ellas, más allá de lo difícil que es parar de devorarlas una vez que has empezado, habrán estado diseñadas y controladas por la IA para que todas lleguen a unos ciertos estándares de calidad y para que todas tengan ese crujiente perfecto para que te las comas con tanto gusto.

Eso es, de hecho, lo que está haciendo Pepsico, el gigante de los refrescos y de los snacks. La compañía ha alimentado una inteligencia artificial que se encargará de controlar los Cheetos y su fabricación, para que todos sean perfectos (al menos perfectos en base a los estándares de la línea de producto).

El gigante ha diseñado su IA en Estados Unidos, donde la está testeando, y empezará a usarla en la producción de forma 'real' en 2021, como ha podido saber The Wall Street Journal, en su fábrica en Burgos. Si los resultados que logra la IA en Burgos son positivos, el gigante empleará la inteligencia artificial para hacer control de calidad de otros snacks y finalmente de los refrescos.

Cómo operará la IA

La IA trabajará para Cheetos, aunque el gigante tiene otras marcas de snacks, en un piloto para ver qué ocurre y cómo funciona. La inteligencia artificial se encargará de controlar que todos y cada uno de los Cheetos que se fabrican tengan la misma textura, el mismo nivel de crujiente y la misma forma. Será como un controlador de calidad constante, que podrá hacer ajustes durante la fabricación para lograr los resultados esperados. La IA avisará a los controladores humanos de la situación, aunque se espera que en el futuro todo el proceso sea automático.

Con ello, Pepsico quiere mantener la calidad de su producto, aumentar la consistencia de la fabricación y reducir el gasto. Ahora mismo, el gigante ya tiene unos estándares de calidad que hacen que los Cheetos que llegan a la bolsa sean todos más o menos iguales, pero algo que les lleva a desechar todos los que produce que no lo hacen. Para lograr los resultados esperados, hay que tener cuidado ya desde el momento en el que la harina de maíz y el agua se mezclan en la fase inicial, algo que no siempre es fácil y que tiene margen para el error humano, explican en el análisis.

¿Cómo sabe la IA cómo deben ser los snacks y qué tiene que hacer para lograr esos resultados? Según ha podido saber el Journal, Pepsico ha empleado un método llamado "machine teaching", entre otras técnicas de desarrollo de IA. Así, no esperaron a que la IA aprendiese ella misma todo lo que tenía que hacer o saber, sino que le dieron 'clases' expertas para que acumulase los conocimientos específicos necesarios.