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Las marcas de alimentación siguen aprovechándose de la reduflación: menos producto al mismo precio

Aunque la reducción de la cantidad del producto puede molestar a muchos consumidores, los cuales muestran ejemplos diarios en las redes sociales, es una técnica permitida por la ley
Community Manager y Redactor en PuroMarketing

¿Te has dado cuenta de que el producto que compras cada vez te dura menos? No es tu imaginación, es la estrategia de las marcas de alimentos y consumo para protegerse de la inflación. Algunas de estas marcas han adoptado prácticas consideradas "poco éticas" o "engañosas" por expertos y defensores de los derechos de los consumidores, lo que afecta directamente nuestro presupuesto para la compra de alimentos. Una de estas prácticas es la "reduflación" o "encogimiento inflacionario", términos que combinan la palabra "encoger" con "inflación".

Según la Profesora de Economía de Comillas ICADE, Yolanda Fernández Jurado, la reducción consiste en mantener el mismo precio del producto, pero con menos cantidad. Esta estrategia comercial ha sido elegida por muchas empresas en el último año y resulta en sobres de embutido con menos lonchas, bolsas de patatas más vacías y envases más pequeños, pero con el mismo precio.

“Según la profesora Yolanda Fernández, se está ocultando un aumento de precios al encarecer el producto sin que el consumidor lo perciba. Esto se refiere a una subida de precios disfrazada, lo que significa que cada papa frita en la bolsa cuesta más si se mide su precio por unidad. Los expertos también señalan que los ancianos son el grupo de consumidores más afectados por esta situación, debido a su lealtad a las marcas y posibles dificultades para leer la información en las etiquetas.”

La Asociación de Consumidores OCU ha denunciado a conocidas marcas de alimentación, incluyendo Pastas Gallo, Danone, Pescanova, Cola cao, Tulipán y Campofrío, por la práctica de reducir la cantidad de producto en sus envases. En octubre, la OCU detectó que el bote de Cola-Cao había disminuido en 40 gramos, la margarina Tulipán en 50 gramos y los yogures Activia en 5 gramos. Gracias a la colaboración de los consumidores, también se descubrió que el chorizo Revilla había disminuido de 80 gramos a solo 70 gramos. Además, se descubrió que los espagueti y macarrones de Pastas Gallo habían aumentado en un 15,2% y un 15,7%, respectivamente, a pesar de aparentar solo un aumento del 3,7% y 4,1% respectivamente. La OCU ha presentado esta información a la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia para determinar si esta reducción de producto es una práctica que pueda alterar la competencia de forma desleal debido a la falta de transparencia para los consumidores.

Pero estas marcas no son las únicas, alrededor de un 10% de la compra sufre de reduflacción

Sin embargo, no son las únicas compañías que hacen esto. Una visita al supermercado muestra que esta práctica, que no es nueva, pero se asocia con épocas de alta inflación, se está volviendo cada vez más común entre muchos productos que compramos regularmente, como snacks, bebidas, galletas, productos de limpieza y de higiene. Las organizaciones de consumidores estiman que entre el 5 y el 10% de nuestra lista de compras está afectada por la reducción de tamaño.

FACUA (@facua) ha identificado más de una docena de productos con reducción en su tamaño, como la mayonesa Calvé en Supermercados MAS y las patatas Ruffles con sabor a jamón, que pasaron de 295 gramos en enero de 2022 a 275 gramos en enero de 2023, además de un aumento del 31,1% en su precio. Nestlé Fitness cereal también subió su precio en un 11,0% a pesar de reducir su tamaño de 450 gramos a 375 gramos. La situación es similar con el Gel Sanex, que disminuyó de 600 ml a 550 ml y subió su precio en un 10,9% y el gel de la marca Vipp Express, cuya subida del precio por dosis de producto alcanzó el 18,5%. Incluso la tónica Scheweppes en Hipercor se encareció un 55,8%.

Según la asociación de consumidores ADICAE (@ADICAE), "esto significa que la caja de cereales de 450 gramos que normalmente compras, ahora tiene 350 gramos, pero sigues pagando lo mismo". La reducción tiene su origen en el Reino Unido hace una década, cuando una aerolínea descubrió que podía ahorrar 40.000 dólares al año quitando una aceituna de la ensalada que servía en sus vuelos.

¿Es legal?

Aunque la reducción de la cantidad del producto puede molestar a muchos consumidores, los cuales muestran ejemplos diarios en las redes sociales, es una técnica permitida por la ley. Según la profesora Fernández, "es legal si en el envase se indica el cambio en la cantidad de producto". Además, las empresas están obligadas por ley a revelar el precio por unidad de medida.

Sin embargo, también menciona que la cuestión es ética. Las empresas tratan de no perder clientes y, por lo tanto, sería un gesto amable notificarles. A largo plazo, es posible que algunas empresas abandonen esta práctica si los clientes se dan cuenta y las denuncias de la OCU prosperan, pero duda que ocurra en el corto plazo debido al actual clima económico incierto.

Como evitarlo

Las asociaciones de consumidores aconsejan ser cautelosos al elegir productos para evitar la reducción de contenido. Se recomienda fijarse en el gramaje o el precio por unidad de medida, en lugar de confiar en el envase o en la marca conocida. También es importante revisar los ingredientes, ya que a veces las empresas cambian los ingredientes y los métodos de fabricación para reducir costos.

Para prevenir la reducción de contenido, se aconseja evitar los alimentos envasados, comparar los productos con los de otros competidores y estar atentos a las ofertas y descuentos especiales 2x1. Además, es importante comparar el precio con otros artículos para determinar si el nuevo peso vale el precio.

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