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En general, los ciudadanos desconfían de las redes sociales, especialmente de Facebook

Los eternos debates sobre las fake news y la desinformación y su impacto en las cosas que las personas creen han sido una especie de constante en los últimos meses. Dado que muchas de las noticias falsas y los rumores que han circulado han tenido mucho que ver con el coronavirus - y han tenido consecuencias claras - los debates se han convertido en todavía más recurrentes.

Por supuesto, el papel de internet en la circulación de este tipo de historias es una de las piezas fundamentales en esos análisis, como lo es también cómo las redes sociales han podido impactar en su éxito y en cómo los ciudadanos se creen (o no) lo que les dicen.

Para las grandes compañías de ese sector, este es ya un serio problema de reputación e imagen pública, pero también uno que adelanta potenciales problemas políticos. Las administraciones públicas han empezado ya a centrarse en analizar el papel de estas compañías y sus responsabilidades.

Pero ¿tienen una responsabilidad las redes sociales en cómo percibimos la realidad? ¿Son sus mecanismos un elemento que impulsa el éxito de la desinformación y las fake news?

Eso es lo que se preguntan múltiples estudios y lo que ha confirmado el último de ellos. El estudio, elaborado por el Pew Research Center y que parte de una base estadounidense, ha concluido que los ciudadanos que usan como fuente principal para acceder a la información las redes sociales son más proclives a creérselas. Esto es, es más posible que ellos se crean historias falsas o poco probadas que quienes no usan las redes sociales como principal fuente informativa.

Las razones de esta situación

¿Por qué ocurre esto? La clave está en cómo se gestiona la información y cómo se recibe 'en realidad'. Aunque los ciudadanos que se informan usando las redes sociales puedan pensar que tienen acceso a un montón de información y a una especie de feed infinito, la realidad dista mucho de eso.

Según los datos del estudio, en realidad estos usuarios están mucho menos informados sobre los temas del momento. Es decir, saben menos sobre las noticias que están sucediendo.

Por ello, cuando se cruzan con la desinformación son más receptivos a ella. Son más susceptibles a la hora de caer en sus trampas. Así, el 18% de los encuestados que usó solo las redes sociales en los últimos meses para acceder a información sobre las elecciones estadounidenses fueron quienes resultaron menos capaces de responder bien a preguntas de control sobre la actualidad.

Los usuarios que usan más las redes sociales como fuente de información son también quienes creen más desinformación y mitos sobre el coronavirus. Por ejemplo, eran quienes asumían como válido que tomar vítamina C protege contra el covid, algo que no está científicamente respaldado.

Aún así, y en general, las redes sociales se ven de forma bastante crítica. La mayoría de los encuestados asegura que desconfía, por defecto, de lo que ve en los social media. De todas las redes sociales, Facebook es la que se lleva la peor parte. Es la red social en la que menos confían los internautas.