Por Redacción - 5 Marzo 2026
El reconocimiento obtenido por Badan Studios en los III Premios AEBRAND marca un hito significativo para las pequeñas y medianas empresas que buscan integrar el propósito ético en el núcleo de su modelo de negocio. Al recibir el Bronce a Pyme de Impacto Social por su juego de cartas Rey Mono, la startup española ha demostrado que el diseño de marca no es simplemente un recurso estético, sino una arquitectura estratégica capaz de alinear la ingeniería de producto con la sostenibilidad y la cohesión humana. Este galardón subraya la capacidad de las estructuras empresariales ágiles para liderar cambios industriales reales, especialmente cuando el branding se utiliza como un sistema de decisiones transversales que afecta desde la logística de proximidad hasta la experiencia final del usuario.
La génesis de Rey Mono surge como una respuesta directa a la creciente digitalización del entretenimiento, que a menudo fragmenta los espacios de interacción física entre distintas generaciones. Frente a este escenario, Aida Caba y Alejandro Roldán, fundadores de Badan Studios en 2023, concibieron el proyecto con la misión de recuperar el juego de mesa como una herramienta de conexión auténtica, accesible e inclusiva. La marca se fundamenta en pilares innegociables que incluyen la producción íntegramente local en España y el uso exclusivo de materiales biodegradables libres de plásticos, eliminando cualquier barrera que pudiera comprometer la salud del ecosistema o la facilidad de uso para jugadores de todas las edades.

La sostenibilidad en este proyecto no se percibe como un mero atributo de comunicación publicitaria, sino como una decisión estructural que define la operatividad diaria de la compañía. La fabricación se concentra en un radio inferior a 30 kilómetros, integrando la fábrica, el almacén de papel y el centro de producción para minimizar el impacto del transporte. Estas instalaciones cuentan con certificación FSC y funcionan mediante energía solar, lo que permite una reducción tangible de la huella de carbono. De hecho, por cada diez mil unidades producidas, la empresa logra evitar la emisión de aproximadamente una tonelada de dióxido de carbono y elimina el uso de 400 kilogramos de plástico de un solo uso, cifras que equivalen a la capacidad de absorción de cincuenta árboles adultos o al residuo generado por veinte mil botellas plásticas.
A lo largo de su primer año de trayectoria, Rey Mono ha superado las diez mil unidades vendidas, consolidándose como un referente dentro de la oferta familiar nacional tras obtener distinciones como el Mejor Juego Familiar en InterOcio 2025 y el reconocimiento al Mejor Juguete para un Mundo Sostenible por la AEFJ. Alejandro Roldán destaca que la coherencia es el valor fundamental que sostiene este crecimiento, entendiendo el juego como un bien cultural que debe proteger activamente el lugar donde se consume. Esta filosofía de trabajo, que prioriza la ética sobre el marketing convencional, se expandirá próximamente con el lanzamiento de Rey Mono 2: Traición, una nueva edición que busca profundizar en la interacción entre los participantes manteniendo las reglas sencillas que han definido su éxito hasta la fecha.
















