PuroMarketing

¿Cuál podría ser el sueño dorado de cualquier marca? El amor incondicional de uno de sus consumidores es lo más buscado: el que sientan que la marca o el producto es algo propio y suyo, algo que forma parte de su vida. Y no, no estamos ni siquiera hablando de que se conviertan en una lovemark. El amor de un consumidor por una marca puede ir incluso un paso más allá, o al menos conseguirlo puede ser lo que haga que una marca haya hecho su trabajo endiabladamente bien.

Un consumidor que pone a sus hijos el nombre de su producto favorito es un consumidor que siente mucho más por una marca que ningún otro. O aquel que se tatúa el logo o un dibujo asociado a la marca o al producto del que es fan indiscutible. Un tatuaje es para siempre y, cuando la marca consigue convertirse en el elemento tatuado de su consumidor, es que ha hecho muy bien su trabajo. Pocas lo consiguen, aunque algunas marcas han dado el salto y son las habituales en los tatuajes de los consumidores.

Apple, Coca Cola y algunas marcas de coche son quienes han ido reinando en las listas de tatuajes de marcas de sus consumidores, aunque cierto es que tampoco es extraño quienes se tatúan sus personajes favoritos de sus libros o comics de cabecera. HBO ha unido en alguno de sus productos el amor que consiguen despertar los primeros y los segundos. Su adaptación a la televisión de la serie de libros Canción de Hielo y Fuego, es decir, Juego de Tronos, ha despertado un poderoso fenómeno fan. Por una parte, ha conseguido arrastrar a los fieles lectores que habían convertido a los personajes de los libros en una de sus marcas de cabecera. Por otro, ha creado todo un movimiento fan alrededor de la serie y ha desarrollado toda una industria asociada a la marca.

De hecho, la marca Juego de Tronos es tan poderosa que en alguna ocasión los directivos de la cadena han quitado importancia a la piratería. La serie es una de las más pirateadas del mundo y la que suele romper todos los records de descargas y visionados pirata, pero el secreto de su éxito económico no está tanto en los capítulos de la serie como en el poder de su marca y de todos sus productos asociados. HBO ha creado una marca poderosísima, que vende mucho y a la que muchos son espectacularmente fieles.

¿Y qué mejor manera de demostrar la fidelidad que con un tatuaje? Aunque la nueva temporada de la serie no llegará hasta 2015, HBO no reduce sus esfuerzos de promoción durante el largo espacio que queda desde la emisión del último capítulo de la cuarta temporada y la llegada del primero de la quinta. Las noticias sobre el rodaje (que llegará en esta ocasión al sur de España) hacen parte del trabajo, pero la presencia de la cadena en eventos y acciones promocionales hace el resto. Juego de Tronos fue una de las estrellas de la última Comic Con, por poner un ejemplo, y al calor del evento HBO organizó una campaña que permitía a sus fans tatuarse con logos e imágenes asociadas al programa.

Survive the Realm

HBO organizó una campaña promocional que empezó durante la feria y que bautizó como Survive the Realm, sobrevive al reino. Un artista local diseñó 15 tatuajes inspirados en la serie y en las diferentes casas nobles, espacios y personajes de Juego de Tronos para que los seguidores pudiesen escoger entre ellos y llevarse un recuerdo permanente de la serie.

Los primeros seguidores llegaron a primera hora de la mañana del mismo día de apertura de la acción, todos ellos con un perfil de lo más variopinto (como puede leerse en la actualización que HBO dedicó a la acción en el blog de las bambalinas de la producción) pero todos coincidentes en su amor por la serie y sus personajes.

Los tatuajes eran gratis para todos aquellos que se acercasen al estudio que los realizaba, aunque cierto es que llevarse un tatuaje permanente gratis no es lo mismo que hacerse con una bolsa de merchandising. Realmente, quienes se lo hacían tenían que sentir verdadero amor por la marca. Según datos de HBO para Mashable, en total 111 personas se tatuaron con uno de los logos inspirados en la serie desde que empezó la promoción hasta su reciente finalización.

Para quienes no se sentían capaces de hacerse un tatuaje permanente, la cadena había previsto una colección de calcomanías.