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¿Queda alguien que no haya encontrado todavía, en el mercado online, cómo hacer caja con los influencers? Los influencers se han convertido en un elemento clave para las redes sociales y se han aupado a los primeros puestos en la estrategia de marketing digital de las empresas y de las marcas, a pesar de que las cosas no son tan bonitas como podría parecer a simple vista y a pesar de que cada vez hay más voces críticas sobre los influencers y su papel. No son los únicos que intentan emplearlos como palanca para llegar a más consumidores. El comercio electrónico también lo está haciendo.

No son pocos los influencers que han acabado vendiendo sus productos, creando sus propias tiendas o posicionándose como embajadores - previo pago, por supuesto - de diferentes tiendas online. Ahora, Amazon quiere también sacar dinero de este terreno y usar a los influencers como una fuente de ingresos, para lo que que acaba de lanzar una suerte de versión de tienda personalizada.

El gigante del comercio electrónico cuenta ya con un programa de afiliados, que ya pueden emplear los influencers y que ya usan diferentes webs. Los links de los productos apuntan a la tienda online y los responsables de la publicación de estos links se llevan una comisión por cada venta cerrada gracias a un clic en ese link. En este caso, Amazon no propone solo un sistema de afiliación, sino una especie de compras 'curadas' por el influencer de turno.

Como explican en AdExchanger, Amazon ha lanzado un piloto de escaparates en su plataforma. El influencer en cuestión puede crear su propia tienda personalizada, con una URL ajustada, dentro de Amazon. La tienda online ofrece al influencer una vanity URL, en la que aparece su nombre y que está vinculada por tanto a su imagen pública (sería, como señalan en el medio estadounidense, algo como amazon.com/shop/nombredelinfluencer).

Un ejemplo de una de estas tiendas

Cómo funcionan las tiendas de influencers

Una vez que el visitante entra en esa dirección, se encuentra con una selección de productos escogidos por el influencer (que puede ser productos directos que vende el influencer o una selección de marcas). Como ocurre con el programa de afiliación, el influencer recibe una comisión por cada venta realizada.

El escaparate está, además, ligeramente personalizado con la imagen de marca del influencer de turno, como puede verse en las tiendas de los influencers que están probando el formato en el piloto. Eso sí, en el futuro la imagen podría estar mucho más tuneada porque Amazon está desarrollando funcionalidades para insertar mejor los contenidos que generan en sus perfiles sociales.

Lo interesante es, también, cómo Amazon está seleccionando a sus influencers y cómo está gestionando lo que es influencer y lo que no. Aunque a la hora de autorizarlos en el programa tienen en cuenta qué publican y cuántos seguidores tienen, no es lo más importante. Están mirando cuánto contenido publican y si resulta relevante para sus usuarios, pero sobre todo si van a tener un impacto. Como apuntan en AdExchanger, no quieren necesariamente a los influencers más populares sino a los que lograrán generar más tráfico.

Y, por supuesto, Amazon ha logrado encontrar con hacer caja y sacar beneficios aprovechando algo que se había asentado en otras plataformas. No está creando su propio escenario para influencers o sus propios influencers, sino echando mano de los que ya se habían asentado en otras plataformas.

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