PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas

3,2 millones de personas es sólo un 2% de la población británica pero son muchos millones de personas. Que un estudio las califique de "asustadas" por el telemarketing no deja de ser sorprendente.

La investigación llevada a cabo por la asociación sin ánimo de lucro Step Change ha puesto negro sobre blanco las carencias de la regulación de los mensajes promocionales no deseados y el alto grado de incumplimiento que se está produciendo en este campo en Gran Bretaña.

En general, un 85% de la población británica reconoce que el público necesita más protección frente a tácticas de marketing que pueden resultar abusivas. Pero según la encuesta de Step Change, estas llamadas pueden derivar en serios problemas de estrés y ansiedad. 3,2 millones de ciudadanos británicos dicen haberse quedado asustados después de haber recibidos llamadas y mensajes que no habían solicitado y de empresas a las que no habían dado su consentimiento para esas comunicaciones.

Los mensajes de telemarketing se apoyan en buena medida en compañías de préstamos y firmas que ofrecen compensaciones en forma de seguros como atractivo principal para atraer clientes. El problema es que el fraude afecta a las familias económicamente más vulnerables, a las que ofrecen préstamos que no pueden devolver. El estudio de Step Change ha descubierto que hay 26,3 millones de adultos a los que se les había ofrecido un crédito de alto interés a través de una llamada o un mensaje inesperado, y hubo un 3% de ellos se sintieron seducidos por la propuesta.

El informe solicita al gobierno que ponga solución con nuevas leyes y mejoras tecnológicas para hacer frente a esta amenaza y devolver a los usuarios el control de sus datos personales.

Paralelismos con España

En España, en el año 2009 también se introdujeron modificaciones en la legislación para proteger la privacidad y los derechos de los consumidores de la publicidad no autorizada. Pero a pesar de los esfuerzos legislativos y la puesta en marcha de las denominadas "Listas Robinson", el spam telefónico sigue molestando a los consumidores que en ocasiones se sienten  indefensos. Reciben llamadas persistentes a horas intempestivas, de números de teléfonos indescifrables, de los que nunca llegan a saber de dónde han obtenido información tan personal como su propio número de teléfono móvil.

Sin duda, el abuso y el spam telefónico, no sólo en Gran Bretaña sino en todo el mundo, suponen un grave perjuicio para el consumidor y la industria debería tomar partido y encontrar una solución que evite que paguen justos por pecadores. La mala praxis perjudica a todo el sector del marketing móvil ya que predispone negativamente al consumidor a recibir este tipo de llamadas que les intimidan, molestan o incomodan. Poner coto a estas prácticas redundará en beneficio de la publicidad y el marketing móvil que ha entrado ya en plena fase de apogeo.

ESERP Business & Law SchoolFlyeralarmDataCentricUDIMA, Universidad a Distancia de MadridExaprintIEBS Digital Business SchoolCEF Centro de Estudios FinancierosBSM UPF Universidad Pompeu Fabra Medianzo