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La crisis actual está quemando aún más a los marketeros: un 73% cree que afectará de algún modo a su trabajo
Casi la mitad vive mes a mes y un 16% reconoce que tendrá que cambiar de trabajo porque el marketing no da para vivir 

Si hay una verdad compleja sobre el mercado laboral en marketing y publicidad que la industria no ha logrado resolver es la de que sus trabajadores están más quemados y frustrados que los de otras áreas de las compañías. La Gran Dimisión sirvió para poner sobre la mesa la cuestión, porque se produjo también una espantada de marketeros, pero el problema viene de mucho antes. Si hay que evitar quemar a los marketeros, es porque la rotación de personal en la profesión es muy elevada y porque la frustración nunca ha dejado de ser un problema.

Para los equipos de marketing, esto resulta problemático no solo por la elevada rotación de personal sino también por lo que supone en términos de talento y habilidades. Captar al talento adecuado es cada vez más complicado – y más teniendo en cuenta que cada vez se necesitan habilidades más específicas – al tiempo que perderlo ante la competencia parece más sencillo que nunca. Las compañías deben tener muy presente qué hace que su equipo esté descontento. También cómo impactan los factores externos.

De hecho, la cuestión se agudiza cuando el contexto hace que las cosas sean peores para todo el mundo, porque suma una nueva capa de burn-out sobre los marketeros. Pasó con la crisis causada por la pandemia y está pasando ahora con la espiral inflacionista y cómo afecta a la vida cotidiana. La inflación no solo debe preocupar por cómo cambiará la estrategia de marketing y la conexión con los consumidores. También por cómo golpeará a quienes desarrollan y ejecutan esa estrategia.

Un estudio británico, elaborado por People Like Us y Censuswide, acaba de poner en cifras cómo este último golpe está afectando al bienestar mental de los marketeros. Si antes estaban quemados, ahora lo están mucho más. El 50% de los marketeros reconoce que el coste de la vida que ha causado la crisis está ya pasando factura a su salud mental.

Cómo afectará a su trabajo

Además, no solo ven como un lastre añadido la cuestión, sino que algunos de ellos están seguros de que les afectará de una manera directa. Un 36% de los encuestados apunta que está convencido de que estos costes crecientes golpearán a sus trabajos de forma directa. Sus empresas querrán hacer recortes de gastos y eso cambiará su posición. Temen, por ejemplo, que ascensos prometidos se queden en agua de borrajas por la factura de la crisis económica.

Más son quienes creen que la situación afectará a su trabajo de un modo indirecto. Un 73% cree que, de una manera o de otra, les afectará a cómo trabajan. Un 28% reconoce que ya afecta a sus resultados en el puesto de trabajo, por ejemplo.

Esta última estadística se entiende mejor cuando se analizan los datos económicos de los marketeros. Un 49% de los encuestados afirma que vive al día, es decir, paga a paga, aunque un 53% reconoce que ahorra. Un 16% de los encuestados se está planteando cambiar de trabajo y dejar el mundo del marketing y la publicidad, porque creen que no les da para vivir. Un 21% valora asumir un segundo empleo para completar sus costes.

Las cosas son más complicadas para aquellos marketeros que pertenecen a una minoriía étnica. Ahí, el 85% reconoce que la crisis afecta a su trabajo y un 22% cree que debería cambiar de trabajo porque no le da para vivir.