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Durante años, tras el boom de las redes sociales, se anunció su muerte. Dado que las redes sociales se habían convertido en la manera recurrente en la que los consumidores encontraban las cosas, los buscadores parecían menos y menos relevantes de lo que eran en el pasado y las compañías tenían que empezar a reorientar sus estrategias y su actividad. En lugar de centrarse de una forma destacada en hacer una buena estrategia de SEO tenían que hacerlo en el social media marketing. En aquel momento, nadie parecía pensar que una y otra no eran excluyentes y los análisis y las predicciones hablaban de una muerte a manos de una estrella emergente.

Sin embargo, años después, las cosas ya no se ven del mismo modo. Nadie espera que el SEO acabe cayendo y, de hecho, los analistas repiten de forma bastante recurrente que la estrategia de posicionamiento es tan importante ahora como lo fue en el pasado, sino más.

El boom de los dispositivos móviles inteligentes, como es el caso de los smartphones, ha hecho que estemos siempre conectados y que, por ello, estemos siempre consultando información. Cuando se quiere saber algo, se saca el móvil y - quizás gran sorpresa para los analistas de hace unos años - se echa mano del buscador.

El declive de las redes sociales en lo que a estrategia de marca toca, marcado no solo por la caída de uso de algunas redes sociales sino también por los cambios que hacen en el algoritmo que controla qué ve cada consumidor, ha hecho que los buscadores se vean todavía como más importantes. En la estrategia de marketing, cada vez es más importante (una vez más) la estrategia de SEO.

Nadie puede negar ya por tanto que hay que trabajar el posicionamiento web y que hay que hacer un trabajo para situar entre los mejores resultados de búsqueda los contenidos que se quiere que el consumidor descubra. Pero, al mismo tiempo, tampoco hay que pensar que el SEO de hoy es el mismo que era hace cinco años y que las cosas no deben adaptarse a los tiempos. Hacer un trabajo de posicionamiento implica ahora tener en cuenta más cosas, y esas cosas no son solo y simplemente el que ahora las búsquedas se hacen desde el móvil.

La estrategia de SEO tiene que adaptarse a los nuevos tiempos porque, de no hacerlo, los resultados que aportará a la empresa serán poco relevantes. No es que el SEO haya desaparecido ante los nuevos elementos, sino más bien que ha cambiado.

Los dos elementos que revolucionarán la estrategia de SEO

Como acaba de concluir un análisis de Warc, el marketing de búsqueda es muy importante y se ha demostrado muy efectivo para las marcas, pero estas tienen que ser capaces de reflexionar sobre cómo gastan sus presupuestos y cómo conectan el SEO y sus resultados con otros puntos clave de la estrategia de marketing.

Si en las demás áreas no para de repetirse que lo que se hace y que el cómo esto ocurre tienen que estar vinculados con el viaje de compra y deben integrarse en el mismo de un modo eficiente, lo mismo ocurre con las búsquedas. Hay que ser capaz de estar presentes en las búsquedas en el momento en el que estas se hacen. Es decir, tienen que ser capaces de posicionarse bien no solo en el momento inicial o el de compra, sino también en todos aquellos momentos en los que se quiere conectar con la marca. Y, al mismo tiempo, hay que tener en cuenta los elementos que han cambiado el mercado. El análisis señala dos destacados.

Se debe seguir con atención los nuevos dispositivos conectados y los cambios que imponen

Las compañías tienen que ser capaces de integrar su estrategia de posicionamiento con lo que los consumidores hacen, respondiendo a sus necesidades e incentivando su consumo. Al fin y al cabo, los marketeros han tenido que ir asumiendo cada vez más peso en la inspiración previa de los consumidores o en las experiencias vinculadas a la marca, recuerdan en el análisis. Las búsquedas no pueden quedarse al margen de ello.

Por otro lado, las búsquedas y la estrategia vinculada a ellas no deben limitarse solo a pensar en cómo encajan con el viaje del consumidor, sino que tienen que ser capaces de adelantarse a los cambios tecnológicos. Esto es, igual que el boom de los smartphones cambió las cosas hace unos años, ahora lo mismo está ocurriendo con los hábitos de consumo en ecommerce por un lado y con el crecimiento de los asistentes de hogar por otro. A eso hay que sumar el crecimiento de las búsquedas de voz, gracias al crecimiento de los altavoces inteligentes para el hogar. Su peso es creciente, su importancia en la búsqueda de productos lo será y los marketeros están muy poco preparados para lo que se les viene encima. Menos de la mitad de los marketeros está ahora mismo preparado para los retos de la voz.

Amazon ha entrado en la estrategia de SEO

El crecimiento del peso de Amazon en los procesos de compra, incluso cuando no se hacen compras en la tienda online, ha hecho que el SEO también debiera pasar por ahí. El punto está muy vinculado con lo que señalaba la tendencia anterior, cuando apuntaba que era necesario prestar atención también a los cambios que el ecommerce marcaba. El comercio electrónico es cada vez más importante para los consumidores, pero además se ha convertido en un elemento con un impacto mucho más transversal en las decisiones de compra y en los procesos asociados (sean o no finalizados en la red).

Como recuerdan en el análisis, la mitad de las búsquedas sobre productos en Estados Unidos ya se empiezan en Amazon. Hacer SEO no puede limitarse solo a pensar en lo que Google (o cualquier otro buscador) está diciendo, ni tampoco a lograr que los productos aparezcan bien posicionados únicamente en ese entorno. Amazon ya no es importante solo como escenario para vender en él, sino también como escaparate para que te encuentren.