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Los millennials son hoy por el hoy, el grupo demográfico más atractivo para los marketers (y una buena prueba de ello es que se gasta 5 veces más en campañas destinadas a ellos que a cualquier otro segmento de población), pero aquellos con visión a largo plazo ya han comenzado a fijarse en la generación Z: los adolescentes que hoy tienen entre 13 y 18 años y que pronto se convertirán en jóvenes dispuestos a gastar.

¿Cómo son estos adolescentes y cuáles son sus hábitos de compra? ¿Qué deben hacer las marcas para seducirlos? Para contestar a estas (y otras) preguntas, PowerReviews llevó a cabo un estudio, del que se hace eco Direct Marketing, que desvela la importancia de incentivar el engagement, porque "si una marca no es capaz de interactuar con esta generación, tienen la independencia para llevar a cabo su viaje del cliente sin contar con ella".

Porque son nativos digitales y los canales online son tan naturales para ellos como los offline, sus expectativas son también altas, y quieren poder tener un diálogo de tú a tú con los retailers: el 79% admite que, al comprar online, abandona a un retailer si no puede preguntar algo a través de la web, y se pasa a una tienda competidora o a Amazon.

Pero además, se trata de una generación especialmente práctica a la hora de gastar dinero, probablemente por haber crecido en medio de una importante recesión económica. Así, 3 de cada 4 adolescentes se toma su tiempo con cada compra para buscar el mejor precio, leer reviews y comparar diferentes marcas. Además, el 66% prefiere ahorrar dinero para el futuro en lugar de hacer compras impulsivas.

A la hora de investigar sus compras, el mundo online ha sobrepasado ampliamente al offline y solo un 6% prefiere buscar productos directamente en las tiendas físicas. Sin embargo, el móvil, que a menudo imaginamos el mejor amigo de los chicos, tampoco es el ganador, con un 37% de los encuestados que lo eligen como primera opción. Para la mayoría (52%) lo ideal es navegar por Internet a través de un ordenador o portátil. La opción más minoritaria es la tablet (5%).

Más de la mitad prefieren comprar una marca conocida, aunque salga más cara

Aunque es una generación pragmática, el 57% prefieren gastar más en un producto de una marca bien conocida a comprar algo más barato de una empresa que desconocen, lo que muestra que la imagen de marca sigue siendo un concepto en boga también entre los más jóvenes.

Aún así, hay algo más importante que el nombre de la marca, y son las reviews: de hecho, para casi un tercio (32%) tienen estas un peso más importante en sus decisiones de compra que la marca (8%) o los gastos de envío gratuitos (4%). De esta forma, prácticamente la totalidad (95%) lee otras opiniones sobre un artículo antes de hacerse con él, y el 64% de los adolescentes lee al menos 4 reviews diferentes.

No solo las leen, también están dispuestos a escribirlas, sobre todo cuando la experiencia es negativa: el 37% de los adolescentes son proclives a dejar una review online si están descontentos con el producto, pero el 23% también simplemente por haber hecho una compra cara o para la que le ha costado decidirse. Lo más interesante para los marketers es que el 21% está dispuesto a escribir una review a cambio de algún incentivo, como un descuento para una futura compra.

Recomendaciones para atraer a la generación Z

El informe también propone algunas recomendaciones para que las marcas consigan enamorar a los consumidores más jóvenes y que ese sea solo el inicio de una larga, y prolífica, amistad.

Lo primero es contar con presencia online, porque teniendo en cuenta que más de los adolescentes hacen sus búsquedas en Internet, es la única manera de lograr dar con ellos. Pero además se debe poner énfasis en la calidad del producto y la diferenciación sobre el bajo precio, y comenzar conversaciones reales a partir de las reviews: de todos los encuestados que habían dejado una review, positiva o negativa, solo el 11% habían sido contactados por las marcas.