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Los consumidores están retomando hábitos pre-pandemia, pero mantienen algunas de las cosas a las que se han acostumbrado durante la crisis
Lo que las apps móviles dicen sobre cómo son los consumidores y lo que se avecina

¿Puede ser las aplicaciones móviles un medidor de cómo se están comportando los consumidores, lo que les interesa y hacia dónde va el futuro? La apps son una pieza fundamental del ecosistema móvil, una que los consumidores usan en masa y que apunta pistas sobre patrones e intereses.

El último estudio global de App Annie sobre aplicaciones móviles se puede leer casi como una guía del mundo en transición desde el contexto covid al mercado post-pandemia. Los responsables del estudio hablan, de hecho, de que las cifras dejan claro que ya hay signos de recuperación globales. A esto hay que sumar que no solo están volviendo hábitos pre-pandemia, sino que otros se han convertido ya en parte de lo básico del día a día.

El gaming no se irá a ninguna parte

No es el primer estudio que lo dice. No será el último. El gaming ya era importante antes de la pandemia, pero la crisis ha acelerado la descarga de juegos móviles. Los consumidores pasan tiempo en ellos y los usan de forma recurrente. Los juegos han sido las apps más descargadas durante el segundo trimestre de este año, con juegos casuales como los que dominan dentro de este grupo de cabeza.

Aunque no son la categoría que más crece, sí tienen un crecimiento destacado. Los datos globales de descargas de juegos son de 2.970.000 millones de descargas, un 30% más que en el trimestre que usa de baremo de comparación (el cuarto de 2019, el último 'normal').

El móvil es el centro del día a día

Ver las demás categorías que dominan las listas de descargas y sus datos de crecimiento ayudan a percibir que el smartphone se ha convertido en el epicentro de la vida diaria, casi sin que se pueda debatir.

En este orden, las demás apps más descargadas son las de herramientas (con un crecimiento del 45%), las de entretenimiento (+35%), las de finanzas (30%) y las de negocios (+75%). El crecimiento abrumador de estas últimas evidencias que el smartphone no es solo el centro de nuestra vida personal, sino también de la laboral.

Las apps de negocios son, de hecho, las segundas en las que se pasa más tiempo, con 405 millones de horas mensuales medias y un crecimiento del 30%. Solo las superan los 545 millones de horas de las redes sociales. El tercer punto son los de las horas de apps de fotos y vídeo, 120 millones y un abrumador crecimiento del 375%.

Estos datos se pueden completar con las de las apps en las que hacemos más gasto. Los juegos son los que más gasto acumulan, pero no las que más han crecido. Su crecimiento ha sido del 40% y mueven 6.670.000 millones de dólares en todo el mundo.

Les siguen las de entretenimiento (950 millones de dólares y un crecimiento del 70%), las sociales 760 millones y +80%), las de fotos y vídeos (725 millones y una subida del 120%) y las de libros y referencia (420 millones y +100%). En foto y vídeo, no hay que olvidar que entran todas las apps que permiten acceder a servicios de vídeo en directo, como videollamadas.

La vuelta a la vida más parecida a la pre-pandemia

Las apps y los patrones de uso ayudan a entender, además, cómo los consumidores están recuperando un tanto la vida 'normal'. Pauta de compra y servicios que habían desaparecido con la crisis están volviendo con el despliegue en vacunación y con el hartazgo ante la realidad pandémica. Nada mejor para verlo que la industria de los viajes.

El marketing turístico está obviando el covid y buscando captar como sea a los viajeros, pero además los patrones de uso de apps también dejan claro que las personas vuelven a lo de antes. Las horas medias que se pasan en apps de viajes y de navegación (como Google Maps) se ha disparado en el hemisferio norte, el que ha entrado en este período en el verano, la época de viajes.

Lo que se quedará tras la pandemia

Igual que el tiempo en apps de viajes deja claro que estamos retomando patrones pre-pandémicos, los tiempos de uso de las apps también evidencian que ciertas pautas de comportamiento de la pandemia se quedarán mucho más allá de la crisis y de la reacción del consumidor a ese contexto.

Los tiempos de uso de apps confirman un futuro en el que los consumidores usarán más servicios de delivery y suscripciones de fitness, todo para hacer desde casa, pero también que el trabajo ha cambiado. El futuro es híbrido, como deja claro que se sigan pasando millones de horas en apps vinculadas al teletrabajo.